miércoles, 24 de diciembre de 2014

La soledad de María


Sin esposo, porque estaba
José de la muerte preso;
Sin padre, porque se esconde;
Sin hijo, porque está muerto;
Sin luz, porque llora el sol;
Sin voz, porque muere el Verbo;
Sin alma, ausente la suya;
Sin cuerpo, enterrando el Cuerpo;
Sin tierra, que todo es sangre;
Sin aire, que todo es fuego;
Sin fuego, que todo es agua;
Sin agua, que todo es hielo;
Con la mayor soledad
Que humanos pechos vieron;
Pechos que hubiesen criado,
Aunque virginales pechos.
A la cruz, de quien pendía
Un rojo y sangriento lienzo,
Con que bajó de sus brazos
Cristo sin alma, y Dios muerto:
La sola del sol difunto
Dice con divino esfuerzo,
Estas quejas lastimosas
Y estos piadosos requiebros.
¡Oh Teatro victorioso!
Donde el Capitán eterno,
Por dar a los hombres vida,
Venció a la muerte muriendo.

(Lope de vega. Obras completas. Alicante, Madrid, Fundación José Antonio de Castro, 2006. Imagen: Madres sin hijos, mujeres sin esposo, en las inmediaciones de Jerusalem)


Feliz Navidad