martes 23 de junio de 2009

Esta luz, cinco

Dejad que esta luz,
como agua bendita
o pura lluvia,
entre en el alma
y la limpie.
Que la mañana,
con su lejía espléndida,
sus jabonosas manos,
entre sin llamar
e inunde sótanos,
estancias y conductos
de este edificio abandonado.
Que barra los pedazos
estériles del recuerdo,
los húmedos de la melancolía,
los pecios de cualquier pasado.
Que quite el polvo insomne de las noches
y desempañe los cristales empañados.
Que arrastre los restos del amor,
su pordiosera insistencia,
su cruel desamparo...
Que lo que asola al corazón
se llueva y rebose de claror
y no aniquile su última esperanza,
en un mar sin calma mi único faro.
Que entre, qué entre la luz,
como indómita,
enloquecida riada,
y la limpie, la despeje,
en el alma.

The end of maiden trip by The Sunday Drivers

Last Day: http://www.youtube.com/watch?v=pbI4jUay7Kk.
My Plan: http://www.youtube.com/watch?v=j-g9DQXcFFU
The end of maiden trip: http://www.youtube.com/watch?v=yHGYlegQyfY
Y: http://www.youtube.com/watch?v=yHGYlegQyfY; http://unvlog.com/thesundaydrivers; http://www.myspace.com/thesundaydriving

martes 9 de junio de 2009

Ada Salas

Dame seca la sed para invocarte / olvido. El coro de las cosas entona / su reclamo. Se acercan en bandadas / los ruidos de los hombres. A través del balcón / resplandece la tarde. / Dame / no respirar. // Para siempre renuncio a la certeza.
Ya no será la paz. // Han besado / mis ojos // tu terrible desnudo.
Como piedra obstinada en el vuelo / contemplo la caída // desde el alto lugar de la derrota.
Pon un beso en mi boca. // Ámense / tu silencio y el mío.
Hay libros que se escriben sobre la carne misma. / Son esas cicatrices que nos hablan / y sangran / cuando el tiempo se rinde a su derrota / un puñado de signos que apenas / comprendemos / y eran el beso intacto de la vida.
Ven. // Ámame. // Acaricia este amor. / Arráncale las alas de la muerte.
A qué región me llegaré a buscarte / ahora que reposas a mi lado / en forma de deseo / hombre / cuya belleza apenas / conocía. Cada día me ciñe / su cilicio de ausencia. / Me has herido de vida desde toda / tu muerte / y no hay sueño bastante a tu vacío.
Qué tierra la del náufrago // sino la gran profundidad / que mece su miseria.
Estos que veis aquí / fueron mis ojos. Para nada / los quise. Fulgía como labio / la memoria. / Con un deseo puro / todavía // aguardo fieramente naufragar en la sombra.
O todo lo que vi // estaba ya deshecho / cuando yo lo abrazaba.
Nada sé de los hombres. / Han hecho de mi casa / su morada. De mi cuerpo / su pan. Han llenado su vientre / con mi hambre // y me han dejado ciega / febril // multiplicada. // Multiplicada el hambre. / Intacta / su avaricia.
Contempla cómo huyen las palabras. / Descansa sobre el polvo que deja / la memoria. Que todo tu dolor // te pertenezca.
Aquí // fluye sólo el silencio / inconsolable.
(Ada Salas. No duerme el animal. Poesía 1987-2003. Madrid, Hiperión, 2009).

lunes 8 de junio de 2009

Forecerán las lilas

Florecerán la lilas
del pequeño jardín que contemplaba,
soñando en el pupitre
(uno por uno es uno, uno por dos...
los ríos de España son...),
por la ventana amable
las tardes de colegio.
Florecerán las lilas,
sin mi recuerdo.

Rapsodia para alto. Op. 53. de Johannes Brahms.

Rapsodia para alto. Op. 53. de Johannes Brahms (Orquesta Sinfónica de San Luis de Potosi dirigida por José Miramontes Zapata): http://www.youtube.com/watch?v=zEC18j0rzRQ

viernes 5 de junio de 2009

Música

No hay sino mágico temblor
y misterio en tu música,
y una tristeza que sabe
el sabor de todos los nombres.

Vetusta Morla

Sálvese quien pueda: http://www.youtube.com/watch?v=N1uTrIJCAOU; en los conciertos de Radio 3: http://www.youtube.com/watch?v=e8WjNv3vRQ8

jueves 4 de junio de 2009

En mi cuarto


En mi cuarto, sin nadie,
paso un dedo muy lento
sobre la carne sola
de mis labios. Aún jóvenes
ya es rara su sonrisa,
los aprieta el silencio,
su fuego quieto duerme
o se exhala, impotente,
contra el aire vacío.
Un día no lejano,
no temblará su carne.
Tal vez maduren cosas
del alma, con los años,
para que ellos las digan
desde su sequedad.
Hoy ya solos, mañana
marchitos, en el fin
silenciosos;
labios por donde mana
o arde la vida, lento
mi dedo os acaricia,
descubre casi un ruego
esta noche
en vuestra carne sola.
(Ricardo Defargues. Antología (1960-2004).
Sevilla, Renacimiento, 2004.
Edward Hopper. Habitación de hotel, 1931.
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid).

miércoles 3 de junio de 2009

Caballo soy

Vinodelfin (en Seres Únicos, 2009): http://www.youtube.com/watch?v=vqk17XP2kMk

En el refugio animal

(Transcribo, principalmente por su brevedad, el relato de un libro recomendabilísimo: los Cuentos completos de Amy Hempel.)
Cuando ves a una mujer hermosa, sabes que alguien está ya cansado de ella. Eso dicen los hombres. Y yo sé a qué se dedican esas mujeres con esa belleza cansada que alguien ya no desea. Esas mujeres obligadas a vivir como el pino blanco en la alta sierra, allí desde antes del nacimiento de Cristo, nutrido quién sabe cómo por el viento alpino.
Esas mujeres recurren a los animales y se dedican a alisar, día tras día, el pelaje de alguno dentro de una jaula y preguntándole: “¿Cómo está hoy el bebé de mamá? ¿Está el bebé de mamá solo y triste?”
Las mujeres se marchan al final de la jornada y se paran un momento con el encargado para preguntarle: “¿Irán a buenas casas?” Y regresan aproximadamente al día siguiente, y se paran a examinar a un gato tuerto, y preguntan, como si tuvieran intención de adoptarlo: “¿Cómo podría presentarle un nuevo gato a mi perro?”
Pero rara vez se produce una adopción. Lo único que cuenta es que las mujeres tienen a alguien a quien abandonar, dejando atrás a solitarias criaturas que nunca las abandonarían a ellas si les entregaran alguna vez su corazón.
(Amy Hempel. Cuentos completos. Traducción de Silvia Barbero. Barcelona, Seix Barral, 2009).

jueves 28 de mayo de 2009

Sueño

Anoche soñe con tus manos.
Sólo ellas contruyen mi casa.

Mediocre

Ximena Sariñana, en "Mediocre", 2008: http://www.youtube.com/watch?v=mn8J8rPk90E;
http://www.youtube.com/watch?v=kTLOupuPmmU.
En Myspace: http://www.myspace.com/ximenamusic

miércoles 27 de mayo de 2009

Ultra High Flamenco

(En Cuenca, 8 de septiembre de 2007:) http://www.youtube.com/watch?v=CKM2x3g0fRI
(En Holanda:) http://www.youtube.com/watch?v=_kF0x1NymVc

martes 26 de mayo de 2009

Sur

El Homo sapiens es la única especie
que sufre de un exilio psicológico.
E. O. Wilson
Regresé a una larga fila de pinos, / una falange que hambrienta, en los huesos, // el camino flaqueaba, maraña / de escobo –dialéctica de negrura // y luz— y magnolias que florecían / como ideas tardías: cada flor // es rendición, blancas banderas entre / ramas colgadas. Regresé al confín // de la tierra, la franja de la costa / un corte limpio, enterrado en la arena: // mangle, roble de Virginia, hierbajos / segados y sustituidos con finas // palmas enanas, símbolos de triunfo / o desafío, que una y otra vez // señalan esta tierra derrotada. Regresé a un campo de algodón, terreno // sagrado –según leyenda de esclavos--, / frutos que guardan de generaciones // fantasmas: los que medían sus días / con peso de sacos y tiempo usado // en cada hilera, algodón salpicado / con su sudor, cosido en nuestras ropas. // Regresé a un rural campo de batalla / donde a muerte lucharon tropas negras // --Port Hudson, sus cuerpos al sol hinchándose--, / calcinándose— sin ser enterrados // hasta que el verde manto de la tierra / sobre ellos cayó, sin tumbas ni lapidas. // Donde nombres de calles, edificios / y monumentos son confederados, // donde esa vieja bandera aún ondea, / regreso a Misisipi, donde un crimen // fui –mulata, mestiza--, una nativa / en tierra natal: aquí yaceré.
(Natasha Trethwey. Guardia Nativa.
Traducción y prólogo de Luis Ingelmo.
Madrid, Bartleby Editores, 2009).

lunes 25 de mayo de 2009

José Miguel Ullán (30 de octubre de 1944 -23 de mayo de 2009)

En la noche risueña del destierro, libre ya de la ley y del instinto, un charco de agua clara me detuvo. Mojo el dedo cordial trazando un círculo y su humedad al paladar le encasca.
Llora, porque toda mirada entraña error. Mas los andrajos, horca, palio y cruz no morián por este llanto. Mejor, fulgir a solas y rezar en balde. ¿Como el topo? Así: dueño de la penumbra y de su asfixia. Hablando por hablar. A ciegas. Ojo del corazón, quema el paisaje.
Persistente, la rosa. Esclavos somos de raíz. Rosa hedionda, zozobra y estupor de la mordaz melancolía. A la fosa nasal llama la Historia con sus inciensos categóricos. Corre el verso al runrrún del sacrificio, de mar a mar y seductor. ¡Musa servil! Sobre tu altar, un huracán de esperma.
El sordo dios: la carcajada inmóvil. Murmullo de otra luz será tu fe. Aléjate de la expresión forzada o del silencio amilanado. Oye tan sólo la armonía neutra de lo indeciso e indomable. Deja abierta la puerta más sumisa. Esa ignorancia zumbará en tu oreja. Fraternalmente.
Si la mano va y pierde la cabeza y, en un doble ademán de supresión, rompe la flecha y borra el blanco, ciérrase luego sobre el gran reloj, sangra y se ofrece al vilipendio abyecto, nada esperes que iguale esta pasión, Teoría. A todo lo demás diles que bueno.
(Ardicia. Antología poética, 1964-1994.
Edición de Miguel Casado. Madrid, Cátedra, 1994)

viernes 22 de mayo de 2009

Scott Matthew

White Horse: http://www.youtube.com/watch?v=lAbF2lE9Dnc
Silent Nights: http://www.youtube.com/watch?v=HiU_Twi7uWs
Elusive: http://www.youtube.com/watch?v=NAcP-HT_wM0
Market Me To Children: http://www.youtube.com/watch?v=uxMIyiHsotE

jueves 21 de mayo de 2009

Tres versos de Balada de abril en mayo

Me ha abandonado el tacto de abril,
la luz que custodian las espinas
del claro misterio de la rosa.

Musée des Beaux Arts

Nunca se equivocaron sobre el dolor / los Maestros Antiguos: qué bien comprendieron / su lugar entre los hombres: cómo surge / mientras otra persona está comiendo, o abriendo una ventana, o simplemente paseando sin ganas; / cómo, cuando los ancianos esperan con pasión y reverencia / el nacimiento milagroso, siempre tiene que haber / niños que no arden en deseos de que suceda; patinando / en un estanque junto al bosque. / Jamás olvidaron / que incluso el terrible martirio debe seguir su curso / de todos modos, en un rincón, en algún sitio desordenado / donde los perros siguen viviendo sus vidas de perro y el caballo del torturador / se rasca su trasero inocente contra un árbol. // El Ícaro de Brueghel, por ejemplo: cómo todo sucede / en calma, impasible ante el desastre; el labrador tal vez / haya oído el chapuzón, el grito desolado; / pero para él no es una desgracia importante: el sol brilla, / como debe ser, iluminando las piernas blancas que se hunden / en el agua verdosa. Y el barco lujoso y delicado, que debe haber visto / algo tan asombroso como un muchacho cayendo del cielo, / tiene un rumbo que seguir y continúa navegando tranquilamente.
(Poema de Wystan Hugh Auden en la traducción de Javier Calvo. Pieter Brueghel el Viejo.
Paisaje con la caída de Ícaro. c. 1558. Museo de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas).

viernes 15 de mayo de 2009

Día y noche

No sabes qué ponerte
metes y sacas
trapos de los cajones
medias faldas vestidos
de abril con lluvia
camisas pantalones
de los armarios
de maletas y arcones
mientras fuera
el día que te viste
será la noche
que te desnuda

jueves 14 de mayo de 2009

Rompecabezas

Aterciopelados, en "Gozo poderoso" (2000): http://www.youtube.com/watch?v=_71B814t7b8;
http://www.youtube.com/watch?v=eOh9CpRnHC8;
http://www.youtube.com/watch?v=UrQzQ6hbMZY;
http://www.youtube.com/watch?v=Md2K02jPM28

miércoles 13 de mayo de 2009

Antonio Vega (16 de diciembre de 1957-12 de mayo de 2009)

El sitio de mi recreo: http://www.youtube.com/watch?v=g1VoZV0KKrE ;
Seda y hierro: http://www.youtube.com/watch?v=zjDaRp_dMrE;
http://www.youtube.com/watch?v=v1G6omdneUY
Lucha de gigantes: http://www.youtube.com/watch?v=pqSQxQJdNR4
A trabajos forzados: http://www.youtube.com/watch?v=egctZEBq_1E
Mi hogar en cualquier sitio: http://www.youtube.com/watch?v=H4o8aw2ZOTI
Se dejaba llevar: http://www.youtube.com/watch?v=d5Kjx3lzVWM
Estaciones: http://www.youtube.com/watch?v=yQQ0Tx9dKPE
Para tocar el cielo (con Tontxu): http://www.youtube.com/watch?v=nQuSWqoYJyE

Desordenada habitación (con Enrique Urquijo): http://www.youtube.com/watch?v=-qxuL09I4-w

viernes 8 de mayo de 2009

José Emilio Pacheco

ALTA TRAICIÓN: No amo mi patria. / Su fulgor abstracto / es inasible. / Pero (aunque suene mal) / daría la vidapor diez lugares suyos, / cierta gente, / puertos, bosques de pinos, / fortalezas, / una ciudad deshecha, / gris, monstruosa,varias figuras de su historia, / montañas-y tres o cuatro ríos.
INDESEABLE: No me deja pasar el guardia. / He traspasado el límite de edad. / Provengo de un país que ya no existe. / Mis papeles no están en orden. / Me falta un sello. / Necesito otra firma. / No hablo el idioma. / No tengo cuenta en el banco. / Reprobé el examen de admisión. / Cancelaron mi puesto en la gran fábrica. / Me desemplearon hoy y para siempre. / Carezco por completo de influencias. / Llevo aquí en este mundo largo tiempo. / Y nuestros amos dicen que ya es hora / de callarme y hundirme en la basura.
MEMORIA: No tomes muy en serio / lo que te dice la memoria. / A lo mejor no hubo esa tarde. / Quizá todo fue autoengaño. / La gran pasión / sólo existió en tu deseo. / Quién te dice que no te está contando ficciones / para alargar la prórroga del fin / y sugerir que todo esto / tuvo al menos algún sentido.
ÉXODO: En lo alto del día / eres aquel que vuelve / a borrar de la arena la oquedad de su paso; / el miserable héroe que escapó del combate / y apoyado en su escudo mira arder la derrota; / el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo / para que el mar no arroje su cadáver a solas; / el perpetuo exiliado que en el desierto mira / crecer hondas ciudades que en el sol retroceden; / el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto / el que escucha en el alba cantar un gallo y otro / porque las profecías se están cumpliendo: atónito / y sin embargo cierto de haber negado todo; / el que abre la mano / y recibe la noche.
EL SILENCIO: La silenciosa noche. Aquí en el bosque / no distingo rumores, no, de ninguna especie. / Los gusanos trabajan. / Los pájaros de presa hacen lo suyo / (seguramente). / Pero no escucho nada. / Sólo el silencio que da miedo. Tan raro, / tan raro, tan escaso se ha vuelto en este mundo / que ya nadie se acuerda como suena, / ya nadie quiere / estar consigo mismo un instante. / Mañana / dejaremos de nuevo la verdadera vida para / mañana. / No asco de ser ni pesadumbre de estar vivo: extrañeza de hallarse aquí y ahora en esta hora tan muda. / Silencio en este bosque, en esta casa / a la mitad del bosque. / ¿Se habrá acabado el mundo?

jueves 7 de mayo de 2009

Bagatelles (o casi haikus, cinco)

Plumas encuentra
el amanecer en mi cama. Sólo soñar
nos hace ángeles o pájaros.

En mi niñez
no habrá nadie cuidando
aún de los almendros.

Para no verme
caer de tus ojos.
Para no ver
cómo te vas.
Lloro.

Cuánta hermosura
en mis ojos, y viene el tiempo
y se la lleva.

(este último: paráfrasis de un verso de francisco Brines)

miércoles 6 de mayo de 2009

Oración

Nunca pude pronunciar tu nombre.
Tu nombre fue siempre mi oración.

Amantes

Harux y Harix han decidido no levantarse más de la cama: se aman locamente, y no pueden alejarse el uno del otro más de sesenta, setenta centímetros. Así que lo mejor es quedarse en la cama, lejos de los llamados del mundo. Está todavía el teléfono, en la mesa de luz, que a veces suena interrumpiendo sus abrazos: son los parientes que llaman para saber si todo anda bien. Pero también estas llamadas telefónicas familiares se hacen cada vez más raras y lacónicas. Los amantes se levantan solamente para ir al baño, y no siempre; la cama está toda desarreglada, las sábanas gastadas, pero ellos no se dan cuenta, cada uno inmerso en la ola azul de los ojos del otro, sus miembros místicamente entrelazados.
La primera semana se alimentaron de galletitas, de las que se habían provisto abundantemente. Como se terminaron las galletitas, ahora se comen entre ellos. Anestesiados por el deseo, se arrancan grandes pedazos de carne con los dientes, entre dos besos se devoran la nariz o el dedo meñique, se beben el uno al otro la sangre; después, saciados, hacen de nuevo el amor, como pueden, y se duermen para volver a comenzar cuando despiertan. Han perdido la cuenta de los días y de las horas. No son lindos de ver, eso es cierto, ensangrentados, descuartizados, pegajosos; pero su amor está más allá de las convenciones.
(Juan Rodolfo Wilcock. "Los amantes", en
El caos. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1974).

lunes 4 de mayo de 2009

Solitud, cuatro

Un hombre,
un hombre solo
viene hacia mí.
Trae ceniza
en la frente, ceniza
en los ojos. Ceniza
en los labios.
Me ofrece,
como pétalos de flores mustias,
las llagas, para lamer,
de sus manos.

Cicatrices
aún tibias,
pústulas para probar;
para saber, pus agrio.
Un hombre,
un hombre solo, se aviene a mí,
para lamer, me ofrece
--un hombre, solo--
para saber

(un hombre,
un hombre solo),
flores de ceniza, fulgor
anochecido,
costras que fueron luz,
pus agrio.

Together Through Life by Bob

"Feel A Change Comin' On": http://www.youtube.com/watch?v=94n39Gc652g
"Beyond Here Lies Nothing": http://www.youtube.com/watch?v=vz9OtKbBABc
A preview:: http://www.youtube.com/watch?v=W_jrwsyKiiw

martes 28 de abril de 2009

Un arte

No es difícil dominar el arte de perder;
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida
de la llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última
--quizá por la penúltima— de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.
He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.
Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar al arte de perder. Por más que a veces
pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.
(Elisabeth Bishop. Obra poética.
Trad. Sam Abrams y Joan Margarit.
Tarragona, Igitur, 2008).

viernes 17 de abril de 2009

Pobre

Pobre,
escribo pobre,
pobre
el vino que bebo,
el pan que como,
mi vestimenta.
Pobre,
escribo pobre,
pobre la esperanza,
la felicidad
pobre,
pobrísima
esta tristeza.
Pobre,
escribo pobre.

jueves 2 de abril de 2009

Frederick


A Ricardo López Jaén, que me ha regalado
--un descubrimiento-- este cuento fantástico
para niños y ratones de todas las edades,
de todas las estaciones.
A lo largo del prado, donde las vacas pastaban y los caballos trotaban, había un viejo muro de piedra.
En ese muro, cerca de las cuadras y el granero, tenía su hogar una parlanchina familia de ratones de campo.
Pero como los granjeros se habían marchado, las cuadras estaban abandonadas y el granero vacío. Y cuando el invierno se acercaba, los ratoncitos empezaron a almacenar maíz y nueces y trigo y paja. Trabajaban todos noche y día. Todos menos uno, Frederick.
“¿Y tú, por qué no trabajas, Frederick?”, le preguntaban los demás. “Yo trabajo”, les respondía Frederick. “Recojo rayos de sol para los días fríos del invierno.”
Y cuando veían a Frederick sentado, mirando el prado, le decían: “¿Y ahora, Frederick?”, él simplemente respondía: “Recojo colores para los días grises del invierno.”
Y una vez vieron a Frederick que parecía adormilado. “¿Estás soñando, Frederick?”, le reprocharon. Pero Frederick les contestó: “No, estoy recogiendo palabras. El invierno es largo y temo que nos quedaremos sin cosas que contar.”
Los días de invierno llegaron, y cuando cayó la primera nevada, los cinco ratoncitos se metieron en su agujero entre las piedras del muro.
Al principio había comida suficiente y los ratoncitos se contaban historias de zorros estúpidos y gatos tontos. Eran una familia feliz.
Pero, poco a poco, se fueron comiendo casi todas las nueces, la paja se acabó y el maíz era apenas un recuerdo. Hacía frío y ya no les apetecía hablar.
Entonces se acordaron de lo que Frederick les había dicho sobre los rayos del sol, los colores y las palabras. “¿Y tus provisiones, Frederick?”, le preguntaron.
“Cerrad los ojos”, dijo Frederick mientras se subía a una enorme piedra. “Ahora os envío los rayos de sol. ¿Sentís su dorado aliento?” Y mientras Frederick les hablaba del sol, los cuatro ratoncitos comenzaron a sentir su calor. ¿Sería la voz de Frederick? ¿Era magia?
“¿Qué hay de los colores, Frederick?”, preguntaron ansiosamente. “Cerrad los ojos otra vez”, dijo Frederick. Y cuando les habló de las azules pervincas, de las rojas amapolas en los trigales amarillos, y del verde de las hojas de los arbustos, vieron tan claramente los colores como si los tuviesen pintados en su imaginación.
“¿Y las palabras, Frederick?” Frederick se aclaró la voz, esperó un momento y, como si hablase desde un escenario, dijo:
“¿Quién esparce la nieve?
¿Quién derrite el hielo?
¿Quién pinta de gris los días? ¿Quién los hace bellos?
¿Quién siembra la primavera con hojas de trébol?
¿Quién apaga el día? ¿Quién enciende la luna en el firmamento?

Cuatro ratones de campo que viven junto al sol.
Cuatro ratones de campo como tú y como yo.

Uno es Ratónprimavera, que viene con aguaceros.
Otro es Ratónverano, que abraza con fuego.
Después viene Otoño con nueces y trigo.
El último es Invierno… con los pies fríos.

Cuatro estaciones, ¡qué suerte tenemos!
Ni una de más, ni una de menos.”

Cuando Frederick terminó, todos le aplaudieron. “Pero, Frederick”, dijeron. “¡Tú eres poeta!”

Frederick se sonrojó, hizo una reverencia y tímidamente dijo: “Ya lo sé.”

(Leo Lionni. Frederick. Ilustraciones del propio autor. Traducción de Xosé M. González Berreiro. Sevilla, Kalandraka, 2008. Col. Libros para soñar. La primera edición del libro es de 1963. Nota: aunque he transcrito el texto completo, nos parece imprescindible que éste se lea acompañado de las maravillosas ilustraciones de Lionni, y la de Kalandraka es una edición preciosa).

martes 31 de marzo de 2009

Maurice Jarre (Lyon, Francia, 13 de septiembre de 1924 - Los Ángeles, Estados Unidos, 29 de marzo de 2009)

Doctor Zhivago: http://www.youtube.com/watch?v=3X-Q4nmYqc4
Doctor Zhivago, "Lara's Theme": http://www.youtube.com/watch?v=4Yd2PzoF1y8;
Dead Poets Society, "A Kind of Magic": http://www.youtube.com/watch?v=_s185KU93z4
Dead Poet´s Society, "Keating's Triumph": http://www.youtube.com/watch?v=fYvffYsiRh8
Dead Poet´s Society (Robert Sean Leonard and Ethan Hawke): http://www.youtube.com/watch?v=uIyON2MrTeU
Ryan's Daughter (Intro and Ending): http://www.youtube.com/watch?v=qs6oiIR0lmA

lunes 30 de marzo de 2009

Esa visible oscuridad

Odio a mí mismo. Sensación de ser nada. La oscuridad me invadía tumultuosamente. Terror y enajenación. Sofocante ansiedad. Lentitud, semiparálisis. Confusión. Fallos de memoria. Desgobierno de mí mismo. Cerrada toda respuesta placentera al mundo viviente. Dolor indescriptible que no comprendía. Ahogamiento, asfixia. Monosilábico. Desvalido estupor. Zombie. Mi mente era como una antigua central telefónica que se iba quedando inundada por la crecida: uno tras otro, los circuitos normales se anegaban. Pegado a un lecho de clavos. Extraña sensación de fragilidad, como si mi cuerpo se hubiera vuelto deleznable, hipersensible, desarticulado y torpe. Sentía el horror como una niebla compacta y venenosa. Inmensa y dolorida soledad. Incapacidad para concentrarme. Tormenta de tinieblas. Deseo sexual desaparecido. Los alimentos, sin sabor. Noches de desvelo. Intenso suplicio. Agotamiento. Sentimiento de pérdida. Miedo intenso al abandono. Desesperación: la diabólica desazón de hallarme encerrado en un cuarto bárbaramente sobrecalentado, como una caldera en la que no circula el menor soplo de aire. Pensamientos de muerte soplaban por mi mente como heladas ráfagas de viento. Falta de fe en el rescate, en el final restablecimiento. (...)
Debido a mi rechazo a aceptar mi deterioro, no había buscado auxilio terapéutico mientras mi trastorno se intensificaba. Pero sabía que no podía demorar la confrontación indefinidamente, así que empecé una terapia. Para descubrir la causa de la espiral descendente de la depresión, debe uno indagar más allá de la crisis manifiesta. Muchos han dado testimonio de que la depresión no es invencible. Yo retorné del abismo, salí de las negras profundidades del infierno y emergí por fin al claro del mundo. Allí, recobré el don de la serenidad y la alegría, y esto quizá sea reparación suficiente por haber soportado la desesperación más allá de la desesperación.
(William Styron: Esa visible oscuridad.
Memoria de la locura. Trad. Salustiano
Masó. Barcelona, Grijalbo, 1980).

viernes 27 de marzo de 2009

No Other Love

Chuck Prophet. No Other Love. New West / Dock, 2002: http://www.youtube.com/watch?v=ueZz1X--fG4. (NOTA: No había otro vídeo en el que pudiera escucharse decentemente esta canción, I´m sorry).

Auto de fe

Escucha / mira / palpa / el crepitar el humo el rojo / abierto / en la alfombra púrpura de brasas // atrévete / atraviesa / imprime // tu planta y / traga / el hilo salobre de tu lágrima // porque ya estás en el umbral del miedo / y entre su remolino te ves entreverado // avanza estás dentro del fuego mientras el viento te arroja a sus hogueras mientras los otros te miran asombrados // los que nunca / escucharon / la mano / desplegarse / en un bosque humedecido de caricias / cuando chispea el carbón de la mandrágora // los que nunca / admiraron // la campana y el mástil / el surtidor y el círculo. // Has desatado / el nudo sin fin de la batalla / y nadas en la otra orilla del combate. // Ya conoces la tercera ribera de las islas. / Ya comprendes el sentido de las rayas del tigre. // Estás en posesión / de toda la música y de todo el silencio. / Y los demás, nos temen.
(Jorge Arbeleche. Alfa y Omega.
Prólogo de Washington Benavides.
Montevideo, Banda Oriental, 1996).

lunes 23 de marzo de 2009

I can't take my eyes off you

Para Eli, por los días de luz y magia.
Porque es tu caricia la que me sostiene.
(Damian Rice: "The Blower´s Daughter", en O (2002):

viernes 13 de marzo de 2009

Blanca Varela (Lima, 10 de agosto de 1926-12 de marzo de 2009)

LAS MANOS a la altura del aire / a dos o tres centímetros del vacío / no se mirará nada preciso / la polvareda que pasa / el inesperado cortejo de plumas / arrancadas al vuelo / la nubecilla rosada y tonta / que ya no es / el cierraojos y el ábrelos / en la breve opacidad / de una luz que no se ve / y el sueño pies de goma / y azules y brillantes / las estrellas / rientes / párpado sobre párpado / labio contra labio / piel demorada sobre otra / llagada y reluciente / hogueras / eso haremos a solas
NADIE NOS DICE cómo / voltear la cara contra la pared / y / morirnos sencillamente / así como lo hicieron el gato / o el perro de la casa / o el elefante / que caminó en pos de su agonía /como quien va / a una impostergable ceremonia / batiendo orejas /al compás / del cadencioso resuello / de su trompa / sólo en el reino animal / hay ejemplares de tal / comportamiento / cambiar el paso / acercarse / y oler lo ya vivido / y dar la vuelta / sencillamente / dar la vuelta
ES FRÍA LA LUZ de la memoria / lo apenas entrevisto brilla / con insistencia / gira buscando el casco de botella / o el charco de lluvia / tras cualquier puerta que se abre /está la luna / tan grande y plana / tan fuera de lugar / como si de un cuadro se tratara /óleo sobre papel / endurecido por el tiempo // así cayeron en la mente / formas y colores /casualidades / azar que anuda sombras / vuelcos en la negra marmita / donde a borbotones /se cuecen gozo y espanto // crece el yeso de un cielo / mil veces lastimado / mil veces blanqueado / se borra el mundo y se vuelve / a escribir / hasta el último aliento // sólo esto / eternidad aparente / mísera astilla de luz en / la entraña / del animal / que apenas estuvo
TAL VEZ LA PRIMAVERA. Deja que pase esta sucia estación de hollín y lágrimas hipócritas. / Hazte fuerte. Guarda miga sobre miga. Haz una fortaleza de toda la corrupción y el dolor. / Llegado el tiempo tendrás alas y un rabo fuerte de toro o de elefante para liquidar todas las dudas, todas las moscas, todas las desgracias. / Baja del árbol. / Mírate en el agua. Aprende a odiarte como a ti mismo. / Eres tú. Rudo, pelado, primero en cuatro patas, luego en dos, después en ninguna. / Arrástrate hasta el muro, escucha la música entre las piedrecitas. / Llámalas siglos, huesos, cebollas. / Da lo mismo. / Las palabras, los nombres, no tienen importancia./ Escucha la música. Sólo la música.
(Blanca Varela. Donde todo termina abre las alas.
Poesía reunida 1949-2000. Barcelona,
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, 2001).

Mis paredes, mi calma y mi vigilia

Mis paredes, mi calma y mi vigilia: / el recinto y el tiempo de estar en mí, conmigo. / A salvo, finalmente. / Completamente a salvo / del dolor, la razón y el consuelo. / Sin temblor. Sin temor. / Sin atender a nada. Sin aguardar siquiera / a que suceda algo. / Obediente cautivo que enhebra sus jazmines / e insistentes cifras cada noche / que en su ábaco ordena las estrellas, / así yo voy limando bayonetas y heridas / de rencores y lágrimas. / Porque ya nada importa. / Mientras tanto, las sirenas, gimiendo, / cruzan las avenidas, / el ámbar parpadea en las encrucijadas, / y, en húmedas alcobas, la soledad tantea, / se desliza por el empapelado / y abarquilla sus bordes. / Sacudo la tristeza que espolvorea mis sábanas / de rabia y alfileres. / Precinto con silencio la derrota. / No me rindo. No entrego: / simplemente, abandono. / Me oculto en el olvido como en un hondo aljibe / al margen de la estrella, del jardín y la lágrima.
(Ana Rosetti. Punto umbrío.

Madrid, Hiperión, 1995).

jueves 12 de marzo de 2009

Correr

(Antonio Vega: "Tuve que correr", en Anatomía de una ola. Polygram, 1998: http://www.youtube.com/watch?v=CH8gV_zhEQ4).

martes 10 de marzo de 2009

The Dead

Lágrimas generosas colmaron los ojos de Gabriel. Nunca había sentido aquello por ninguna mujer, pero supo que ese sentimiento tenía que ser amor. A sus ojos las lágrimas crecieron en la oscuridad parcial del cuarto y se imaginó que veía una figura de hombre, joven, de pie bajo un árbol anegado. Había otras formas próximas. Su alma se había acercado a esa región donde moran las huestes de los muertos. Estaba consciente, pero no podía aprehender sus aviesas y tenues presencias. Su propia identidad se esfumaba a un mundo impalpable y gris: el sólido mundo en que estos muertos se criaron y vivieron se disolvía consumiéndose.
(James Joyce: “Los muertos”, en Dublineses.
Traducción de Guillermo Cabrera Infante.
Madrid, Alianza Editorial, 1998.
Escena de la película homónima de John Huston:
http://www.youtube.com/watch?v=a8V_V_WQAqw)

jueves 5 de marzo de 2009

Lord, I've been changed

Tom Waits, en Orphans, disco 1: http://www.youtube.com/watch?v=CIhyQPixAsc

Nieve, nubes, amanecer y mimbre

martes 3 de marzo de 2009

Francesca Woodman o la creación de nadie (fragmentos)

Y un día más desperté
sola en estas sillas blancas.
(Francesca Woodman)
Waking alone in a multitude of loves...
(Dylan Thomas)
Con los espejos no, Francesca,
no se juega con los espejos,
ventana abierta a un más allá al que asomarnos,
fragilidad íntima de la que no volvemos.
Apareces y desapareces,
niña inquieta que atrapa blancos,
que colecciona negros,
en pequeñas fotografías donde te confundes,
donde se confunden,
en mínimos, inconmensurables cuadernos.
Y los torvos rituales diarios
donde no las grisallas de Jan Van Eyck,
no las almas como luz en torno
de las cosas que hemos perdido,
sino un mundo de rumor,
apariencia y destrucciones.
Y te rompes (es tan fácil romperse, varita mágica).
Y tu cuerpo, pecios de un soñado naufragio,
fragmentos de un largo poema inacabado.
(...)
Nada ni nadie nos salva la tristeza.
Tanta belleza, sin ti, ceniza en vena,
mi corazón es un émbolo de penas.
(...)
Y, tras despertar, caminar a solas
entre una multitud de amores.
Y visitar con excesiva frecuencia y cuidado
los tercos pensamientos de suicidio
donde se estremece un deseo acorralado.
(...)
Narcisa en las fuentes de hormigón y acero
de una Nueva York imposible, asunción de espectros.
(...)
Con las ventanas no, Francesca,
no se juega con las ventanas,
frontera en la que encontrarnos, y nos perdemos,
intimidad obscena de quien naufraga.
(...)

www.youtube.com/watch?v=xd6_gpfx8CA
http://www.my-forum.org/_20682/FOTOGRAFA_Francesca_Woodman_157751.html
http://www.heenan.net/woodman/
http://www.youtube.com/watch?v=7A78GX-iLKU http://www.ilmuseodellouvre.com/anteprima/artistaportfolioinizio.asp?autoreid=26&artista=Francesca%20Woodman

miércoles 25 de febrero de 2009

Cuento para niños

Érase una vez un pobre niño que no tenía padre ni madre. Todos se le habían muerto y echó a andar y lloraba día y noche. Y como no había nadie más en el mundo quiso ir al cielo, y la luna le miraba cariñosa, y cuando por fin llegó a la luna, era un trozo de madera podrida, y entonces se fue al sol, y cuando llegó al sol, era un girasol marchito, y cuando llegó a las estrellas eran pequeños mosquitos dorados que estaban prendidos con alfileres como el alcaudón los prende del endrino, y cuando quiso volver a la tierra, la tierra era una bacina volcada, y se sentó allí y se puso a llorar y todavía está sentado allí completamente solo.
(Georg Büchner. Woyzeck.
Trad. de José Luís Cerezo.
Madrid, Cátedra, 1999).

martes 24 de febrero de 2009

Rosalía

Un día como hoy de 1837
nace en Santiago de Compostela
Rosalía de Castro
Arrojad al celeste mar
--sombra blanca sobre sombras--
un ramo de pensamientos
para la que yo más amo,
para mi dulce Rosalía.

martes 17 de febrero de 2009

Pilar Jurado o la insoportable levedad de la belleza

Rosa, tronco, risco y fuente: http://www.youtube.com/watch?v=qpTv4qHts5o
Escuchemos, por ejemplo, L´Arte della Coloratura, donde interpreta, junto a la Joven Orquesta Nacional de España, arias de ópera --algunas de las más exigentes y virtuosas-- de Mozart, Rossini, Bellini, Donizetti, Verdi, Strauss y Stravinsky. En febrero de 2011 estrenará --será la primera mujer que lo haga-- su ópera La página en blanco en el Teatro Real de Madrid.

viernes 13 de febrero de 2009

Horizontes

Andrés Calamaro, en El salmón: http://www.youtube.com/watch?v=bcty6q_GF7U

miércoles 11 de febrero de 2009

De donde no se vuelve soñamos dorados dragones (la fotoautobiografía de Alberto García-Alix)

Camino cegado contra un sol poniente. Sobre mi cabeza, una tupida red de araña recorta el cielo. Cables, postes, miles de ramas de árboles negros y sus sombras... Sus sombras rotas. Una trepidación en el alma. En esta luz que me deslumbra está escrito mi ayer. Los recuerdos y lo olvidado, atrapados en esta tupida red de araña. Otros tiempos se abisman entre las líneas que mutilan el cielo... Los excesos del pasado... Vapores de opio donde el tiempo es sombra. Vapores de opio sueñan letras chinas. Morfina... Pentazocina. Palfium. Dolantina. Pentapón. Sosegórt... Ampollas de clorhidrato mórfico... Heroína... El limbo que antecede al infierno. El fracaso narcotizado no duele, tampoco el miedo... Carlitos Gardel en cucharilla de plata... ¡Hay que bailar! Yeso hicimos la mayoría de la pandilla. Tere y yo, Willy, Fernando, Rosa, Chito y Magui, Manolo... Bailar con dragones de color dorado. Noche y día, alimentamos un demonio por nuestras venas. Años con la sonrisa muerta en las pupilas y el corazón desbocado. Anestesiamos amor y dolor. La heroína funde tiempo y espacio. Destruye toda ambición de ser... Esa es su fuerza. La heroína tiene un precio. Hay que pagar lo. Mala suerte y dolor. Me río yo de las penas. Las narcoticé todas. Qué apretado rencor es el del tiempo... Bajo esta luz que arrastra mi mirada a las sombras, mi memoria gira desenfrenada. Los recuerdos se agitan. La fotografía encadena mi memoria. No. 61.1 la constriñe a lo visto. La melancólica emoción de lo irrecusable se hace visible. Y asumo mi culpa, esa de la que el Ángel decía que los amigos éramos el alma. Camino sin saber dónde voy. Me pregunto si he pasado la vida huyendo o buscando un imposible. Siempre hay algo en común... Sobre sombras rotas, libro un ajuste de cuentas... El amor y el dolor ante mí se besan con su mismo triste sonido. El primero en morir fue mi hermano Willy y la primera en nacer fue su hija Nuria. Una lección magistral de vida. Teresa estaba convencida de que éramos jóvenes con alma de héroes' Y Fernando decía que vivíamos desencajados en un estrato marginal. Mi única disciplina era la misma que hoy: hacer fotos. Los amigos de aquellos días y nuestra común odisea, congelados. Éramos jóvenes. Ingenuos. Irreverentes. Inquietos. Agitadores... Creativos... Larga vida al Rock 'n' Roll! Pero, para muchos de nosotros, nuestro error fue que nuestra mística estaba anclada a una épica destructiva. En esta luz que anestesia el remordimiento, renace el deseo... Si pudiese me daba un homenaje. Por matar el miedo soy capaz... Capaz de cualquier delito. Dragones de color dorado... Dragones de color dorado... Sombras rotas. Letras chinas. Farolillos rojos... Me muevo hacia delante para atrapar mi propio tiempo y el tiempo va siempre hacia atrás... De donde no se vuelve. Ayer tuve un sueño... Caminaba por un pasillo. Abrí una puerta. Al fondo, destacaba una presencia. Me acerqué inquieto. Era un hombre de bronce. Levantaba su brazo. Me llamaba... Dijo: Por fin llegas, te estaba esperando... No supe qué contestar y, por responder algo, dije que era un turista. Un turista... ¿De qué? ¿De la vida? -dijo excitado. Cohibido, asentí con la cabeza. Acercó su cara a mÍ. Estúpido. La vida es lo que vas a perder. Mira... Estás frente al paredón. La revolución... el amor, exigen tu sacrificio. Te enterrarán bajo la gran muralla. Tú también estás condenado. ¿Condenado a qué? ¿Por quién? No he hecho nada... ¿No has hecho nada...? Su risa flotó en aquel espacio. No me puedes engañar. Conozco mejor que tú tus delitos. Dime... ¿Quién alimentó su egoísmo por no creer en nada? No quieres a nadie... Por eso, por profanar el amor, te he condenado. Quise defenderme. Negar. Terminé por implorar "No he hecho nada... ¡Nada!" Me sentí culpable y sin escapatoria. ¡Qué pasa! ¿No tienes agallas para enfrentarte a la muerte? Cada vez más excitado, repitió una y otra vez: "¡Ven! El pelotón está esperando". La luz de un foco me buscaba. Él se movía histéricamente. Reía. Yo tenía la certeza de que en breve sonaría una descarga. Mi pavor creció a límites de pánico y entonces desperté. Han pasado muchas cosas en treinta años. Parece que fue ayer cuando fotografiaba bajo la luz de las tapias. Bajo la luz de las tapias, todo lo bueno y lo malo. Bajo la luz de las tapias, todos nosotros obcecados en salir adelante. Tercos como mulas... Nosotros. Bajo la luz de las tapias, el abismo de mis emociones. La lujuria. Los eternos deseos. Los silencios. Los ruidos. Las risas... Pasármelo bien era todo lo que pedía a la vida. Mi juicio lo regía una moral capaz de sostener mis errores y mis virtudes... Me protegía el paraguas de mi egoísmo. Mis ambiciones las colmaba mi moto. ¡Vivir rodando! «Las carreteras que no prometen la tierra de su destino son las carreteras amadas» (René Char). Apurábamos lo eterno de la vida. Jacinto se burlaba de la ley. Fernando ya estaba enfermo y amaba a Sonia, la China. Teresa se lió con Santos y el Argentino tenía una Yamaha 1000. Yo, el amor de Curra y después el de Susana, alimentando el frenesí de aquellos días y noches... Todos a la deriva... La vida por bandera. Sostenidos por nuestra vitalidad, derrochábamos... Nada era suficiente. ¡Un día más! Fernando, la noche que murió, mirándome fijamente, dijo: «Respirar... Un día más.» Un día más, un sol poniente nace muerto en luz lechosa. Pekín amanece entre brumas. Hoy, como ayer, caos... Ansiedad y dudas...¿Qué me mueve a luchar constantemente conmigo mismo? ¿Qué busco? ' ¿Por qué aquí y no en otro sitio? Aquí, lo que me rodea me envuelve, como si fuera un espejo. Un espejo cóncavo y convexo ante el que me pregunto cuáles son las virtudes de mi eterno ánimo. Enfrentado a mis demonios busco ganarme a mí mismo. Quizás este sea el destino del viaje. Masas grises se levantan en el horizonte. Parecen cajas de zapatos de pie en el espacio. Fernando decía que lo que aprendió en sus últimos diez años de vida cabía en una caja de cerillas. ¿Qué cabrá en estas...? A mayor gloria... De norte a sur o de este a oeste, masas oscuras buscan el cielo. Lo desafían... No le temen. Masas oscuras, jugando entre ellas sobre el espacio. Persiguiéndose. Parecen un desfile de tumbas... De este a oeste... Willly. Fernando. Teresa. Rosa. Chito. Magui. y de norte a sur ... Choni. Sonia. Jacinto. Blanca Santos y Quico RÍvas. Un inmenso cementerio que también persigo con mis ojos. Lo que ante mí desfila es el epitafio de un tiempo futuro. Aquí se levanta una nueva Babilonia. Fascinante aventura. Bajo esta luz lechosa, presente y pasado copulan. Borrón y cuenta nueva. Borrón y cuenta nueva... Este viaje sin vuelta comenzó en París. Llegué huyendo... Creía poder escapar... Coser mis heridas. Sacar fuerzas... Recomponerme. Pero si ya era débil, mi debilidad se quebró en mil pedazos... Vislumbré mi propio Gólgota. Rue de la Chapelle, escondido tras la ventana, vi irse los días con los nervios rotos. Por las noches, sudaba la fiebre y el rencor a partes iguales. Enfermedad y delirio con las ratas haciendo ruido detrás de mi cama. Confusión y desaliento. Un cansancio infinito... Vértigo. Me dolía mirar... Si cerraba los ojos, era peor. El vuelo nocturno del recuerdo me perseguía y me atrapaba. Mil imágenes danzaban en mi cabeza construyendo un nuevo puzzle. No me reconocía... Comencé a vigilarme. A espiarme. Encerrado en mí mismo miraba obsesivamente el cielo. Le pedía y no podía dármelo. Quería ocultar mi dolor y él lo hacia visible. No tenía escapatoria. Me asomé al abismo de mi miedo. El Ángel decía que al despertarse sentía pánico... Que pasaba enseguida. Desde París mi pánico es permanente. Me invade en cualquier esquina. No sé dominarlo... No, bajo este cielo que me fuerza a un monólogo infinito. No, bajo este cielo que exige un acto de contrición y de fe en lo que veo. He visto a Santos, obligado a perdonar para poder perdonarse. Al Ángel, aceptar su sacrificio. A Rejón, como un Ecce Horno. A mí, como un hombre triste. He visto la oscuridad del amor y la fuerza del deseo transitar por estas calles. He visto lo insondable del corazón absorto en la soledad de mis delirios. Mordí el corazón de un pájaro... Pero mi alma mira. Mira hacia delante. Se busca a sí misma. Hoy con Laoda y mañana en otros ojos. La magia de la vida es el encuentro. El encuentro nos mueve. Nos posiciona... Nos acerca. Quisiera hablar con este hombre. De nuestras gargantas vibran letras sin nombre. La mirada traduce. Lo que más le vale es reírse. Su sonrisa invita. La complicidad de sus ojos hermana. El alma de la fotografía es el encuentro. El retrato es un enfrentamiento. Modelo y fotógrafo sostienen siempre un singular pulso donde el modelo presiona de tal manera que pide violentamente un acto de comprensión. O quizás quien se pide tal acto soy yo mismo... Un enfrentamiento que vivo con una mirada frontal. Una mirada de púgil. Un desafío: la presión de lo indecible que quiere ser dicho. No puedo tener una mirada inocente. Mi intención nunca es honesta. Es maliciosa. Recojo ecos vivos de lo que vieron mis ojos. Poseer presencias me excita. Me alimenta. En esos momentos ni yo me conozco.Fotografío lo vivo como ya muerto, con la intencionalidad de un forense y... ¡Ahí te quiero ver! No es fácil. Un juego masoquista, atrapar mi suspiro en la foto. La fotografía se asienta en la fe de lo que es visible. Por tanto, el suspiro no puede verse pero fotografiar me obliga a encontrar lo. A multiplicar lo que miro. Jugar con el exceso de ver y de verme... Delimito el espacio. Decido el cómo y el dónde mirar. Mirar por la cámara protegiéndome y encerrándome por fin en mí mismo. Tras la cámara me convierto en un cíclope. Un único ojo anhelante. La toma fotográfica me lleva al trance... ¡Ah! ¡Cazar el momento! Apropiarme de ese algo más que busco... ¡Poseer...! Sí, poseer con malicia. Intencionadamente. Me muevo en la noche intentando iluminar mi sombra. Si ayer fotografiaba silencios, hoy fotografío mi propia voz. Este viaje tejido sobre una memoria de luces, destellos, ilusiones ópticas, persigue una revelación. Un puente. Un puente sobre el abismo. Un renacer constante. El aliento. Una vez más una convulsión me agita... La tensión de un anhelo eternamente insatisfecho conduce mis ojos. Los detiene... Sombras rotas... Letras chinas... Fundido en ellas redimo los reproches del destino... Me consuelo... Un ajuste de cuentas: 214 x 1 = 317. Camino bajo farolillos rojos ... Nietzsche dijo que no hay mundo sin espejo. Un espejo para desnudar el alma. La escenografía visible de un sentimiento al compás de mis emociones. Hoy tengo la conciencia de que una forma de ver es una forma de ser. Soy fotógrafo. La fotografía es el espacio donde imaginarme. En la fotografía, destino y presente sueñan en el latir de un fragmento de tiempo, un permanente pasado. Un permanente pasado... No hay retorno posible. Con las fotografías un mar de recuerdos se despierta. Se agita. Se encrespa... Fotos y más fotos que dejan tras de sí un eco. El eco de mis pasos. La fotografía es un certificado de presencia... De ausencia. La fotografía es iconografía de muerte. Está en su naturaleza. En ella ya no somos como somos. Somos como éramos... Ciertamente en la fotografía hay un elemento fatalista. En cien años todos calvos. Quiero decir que una colección de retratados es una colección de futuros cadáveres. La fotografía es un poderoso médium. Nos lleva al otro lado de la vida. Y allí, atrapados en su mundo de luces y sombras, siendo sólo presencia, también vivimos. Inmutables. Sin penas. Redimidos nuestros pecados. Por fin domesticados... Congelados. Al otro lado de la vida... De donde no se vuelve.
(Alberto García-Alix)

martes 10 de febrero de 2009

Cerrado por melancolía

he bajado las persianas
he cerrado las ventanas
a la luz de cada nuevo día
ya sólo la noche
he arrancado los cables
que me unen a un mundo
que pude haber amado
y amé tal vez

sin yo saberlo
he vuelto a los viejos
lugares de ayer y siempre
con cara de can abandonado
he ocultado las heridas
anestesiado por el dolor
en antesalas periféricas
ha perdido las fotografías
de una niñez que olvidaste
y ahora necesita el llanto
he guardado en una caja
bajo la cama

mi corazón
por si algún día vuelves
(El puente de Waterloo)

jueves 5 de febrero de 2009

Violeta


Un día como hoy de 1967 muere en Santiago de Chile por propia mano Violeta Parra. Incluimos un poema de su hermano Nicanor, la más célebre de las canciones de Violeta y un precioso homenaje de uno de nuestros músicos y poetas mejores, Luís Pastor.
Dulce vecina de la verde selva / Huésped eterno del abril florido / Grande enemiga de la zarzamora / Violeta Parra // Jardinera locera costurera / Bailarina del agua transparente / Árbol lleno de pájaros cantores/ Violeta Parra. // Has recorrido toda la comarca / Desenterrando cántaros de greda / Y liberando pájaros cautivos / Entre las ramas. / Preocupada siempre de los otros / Cuando no del sobrino de la tía / Cuándo vas a acordarte de ti misma / Viola piadosa. // Tu dolor es un círculo infinito / Que no comienza ni termina nunca / Pero tú te sobrepones a todo / Viola admirable. // (...) Ni bandurri ni tenca ni zorzal / Ni codorniza libre ni cautiva / Tú solamente tú tres veces tú / Ave del paraíso terrenal. / Charagüilla gaviota de agua dulce / Todos los adjetivos se hacen pocos / Todos los sustantivos se hacen pocos /Para nombrarte. // Poesía pintura agricultura / Todo lo haces a las mil maravillas / Sin el menor esfuerzo / Como quien se bebe una copa de vino // Pero los secretarios no te quieren / Y te cierran la puerta de tu casa / Y te declaran la guerra a muerte / Viola doliente. // Porque tú no te vistes de payaso / Porque tú no te compras ni te vendes / Porque hablas la lengua de la tierra / Viola chilensis. // ¡Porque tú los aclaras en el acto! // Cómo van a quererte me pregunto / Cuando son unos tristes funcionarios / Grises como las piedras del desierto / ¿No te parece? // En cambio tú Violeta de los Andes / Flor de la cordillera de la costa / Eres un manantial inagotable / De vida humana. // Tu corazón se abre cuando quiere / Tu voluntad se cierra cuando quiere / Y tu salud navega cuando quiere /Aguas arriba. // Basta que tú los llames por sus nombres / Para que los colores y las formas / Se levanten y anden como Lázaro / En cuerpo y alma. // ¡Nadie puede quedarse cuando tú / Cantas a media voz o cuando gritas / Como si te estuvieran degollando / Viola volcánica! // (...) Rayos son los que salen de tu voz / Hacia los cuatro puntos cardinales / Vendimiadora ardiente de ojos negros / Violeta Parra. // Se te acusa de esto y de lo otro / Yo te conozco y digo quién eres / ¡Oh corderillo disfrazado de lobo! / Violeta Parra. // Yo te conozco bien hermana vieja / Norte y sur del país atormentado / Valparaíso hundido para arriba / ¡Isla de Pascua! // (...) Para verte mejor cierro los ojos / Y retrocedo a los días felices / ¿Sabes lo que estoy viendo? / Tu delantal estampado de maqui. // Pero yo no confío en las palabras /¿Por qué no te levantas de la tumba / A cantar a bailar a navegar / En tu guitarra? // Cántame una canción inolvidable / Una canción que no termine nunca / Una canción no más una canción / Es lo que pido. // Qué te cuesta mujer árbol florido / Álzate en cuerpo y alma del sepulcro / y haz estallar las piedras con tu voz / Violeta Parra // Esto es lo que quería decirte / Continúa tejiendo tus alambres / Tus ponchos araucanos / Tus cantaritos de Quinchamalí // Continúa puliendo noche y día / Tus tolomiros de madera sagrada / Sin aflicción sin lágrimas inútiles // O si quieres con lágrimas ardientes / Y recuerda que eres / Un corderillo disfrazado de lobo.
(Nicanor Parra: "En defensa de Violeta Parra", en Obra gruesa. Santiago de Chile, Universitaria, 1969; Violeta Parra: “Gracias a la vida”: http://www.youtube.com/watch?v=UW3IgDs-NnA
Luís Pastor: “Mariposa de noviembre”, en Pásalo, 52 PM 16, y en Dúos, SONY BMG: http://www.youtube.com/watch?v=xY9yiQK8P9g).

miércoles 4 de febrero de 2009

Hermanas

En cuanto mi hermana y yo salíamos de / la casa de nuestra madre, todo lo que queríamos / hacer era follar, y olvidar / su pequeño cuerpo de gorrión y sus delgadas / piernas de saltamontes. ¡Los cuerpos de los hombres / eran como el cuerpo de nuestro padre! Los enormes / tobillos, costados, muslos, la / estructura masculina de las caderas, rodillas, gemelos -- / lo podíamos tener allí, los traseros / escarpados y prohibidos, la parte trasera de las rodillas, la polla / en nuestra boca, ah la polla en nuestra boca. / Como exploradoras que / descubren una ciudad perdida, nos volvíamos / locas de gozo, desnudábamos a los hombres / lenta y cuidadosamente, como si / descubriéramos artefactos enterrados que / probaban nuestra teoría de la cultura perdida: / que si Madre decía que no estaba allí, / estaba allí.
(Sharon Olds: "Las hermanas del tesoro sexual", en Julio Mas Alcaraz. La diferencia entre Pepsi y Coca Cola. Antología de Poesía Norteamericana Contemporánea. Madrid, Vitrubio, 2007. Vid. Sharon Olds. Satán dice. Igitur, 2001; El padre. Bartleby Editores, 2004 ; Los muertos y los vivos. Bartleby Editores, 2006).

martes 27 de enero de 2009

Explorador


Como el explorador que perdido en medio de ninguna parte descubre en las paredes de una cueva a la luz de de una tea o una linterna unas pinturas rupestres o las huellas ocres de unas manos milenarias
así yo al conocerte

Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tu me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
(Ángel González. Áspero mundo.
Madrid, Adonais, 1956.Vid.

jueves 22 de enero de 2009

Amo a una mujer de larga cabellera

Amo a una mujer de larga cabellera / como en un lago me hundo en su rostro suave / en su vientre mi frente boga con lentitud / palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos / Registro cavidades me esponjo de su zumo / mujer pantano mío araña tenebrosa / laberinto infinito tambor palacio extraño / eres mi hermana única de olvido y abandono / tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos / me brindan la blancura de paloma gigante / el amor que nos damos es de noche en la noche / en rotundas crudezas la cama nos reúne / se levantan columnas de olor y de respiros // Trituro masco sorbo me despeño / el deseo florece entre tumbas abiertas / tumbas de besos bocas o moluscos / estoy volando enfermo de venenos / reinando en tus membranas errante y enviciado / nada termina nada empieza todo es triunfo / de la ternura custodiada de silencio / El pensamiento ha huido de nosotros / Se juntan nuestras manos como piedras felices / Está la mente quieta como inmóvil palmípedo / las horas se derriten los minutos se agotan / no existe nada más que agonía y placer // Placer tu cara no habla sino que va a caballo / sobre un mundo de nubes en la cueva del ser / Somos mudos no estamos en la vida ridícula / Hemos llegado a ser terribles y divinos / Fabricantes secretos de miel en abundancia / Se oyen los gemidos de la carne incansable / En un instante oí la mitad de mi nombre / saliendo repentino de tus dientes unidos / En la luz puede ver la expresión de tu faz / que parecías otra mujer en aquel éxtasis / La oscuridad me pone furioso no te veo / No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco / Cuatro manos se van con sus dueño dormidos / y lejos de ellas vagan también los cuatro pies / Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío / El barco del placer encalla en alta mar / ¿Dónde estás? ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Quién eres? // Para siempre abandono este interrogatorio / Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo / grandiosa la pasión espero el turno fálico // De nuevo en una habitación estamos juntos / Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.
(Carlos Edmundo de Ory.
Poesía 1945-1969.
Edición de Félix Grande.
Barcelona, Edhasa, 1970).

Continúa nevando sobre el País de Nunca Nada Nadie Jamás

viernes 16 de enero de 2009

21 de octubre

No me soporto.
(Barbellion, W.N.P. seudónimo
de Bruce Frederick Cummings:
El diario de un hombre decepcionado.
Traducción de Carmen Francí.
Barcelona, Alba Editorial, 2003).

miércoles 14 de enero de 2009

La extracción de la piedra de la locura

Hemesen, Jan Sanders van: (1500, Hemishem - 1566, Haarlem): La extracción de la piedra o El cirujano (The Surgeon). c. 1555. Óleo sobre tabla. Museo del Prado.






EL BOSCO, Hieronymous Bosch (Hertogenbosch, 1450-1516): La Piedra de la locura (1475-80). Óleo sobre tabla. Museo del Prado.






Steen, Jan (1625-1679): La extracción de la piedra (The cutting of the Stone), c. 1670. Óleo sobre tabla. Museum Boijmans Van Beuningen. Rotterdam.

viernes 2 de enero de 2009

Feliz Año Nuevo con Monelle

Y Monelle dijo después: Tengo piedad de ti, tengo piedad de ti, mi amado.

Sin embargo, volveré al seno de la noche; pues es necesario que me pierdas, antes de volverme a encontrar.
Y si me encuentras, huiré de ti nuevamente.
Pues yo soy la que está sola. (...)
Porque estoy sola tú me darás el nombre de Monelle. Pero no olvidarás que tengo todos los otros nombres.
Y yo soy ésta y aquélla y la que no tiene nombre. (...)
Y, antes que me encuentres nuevamente, te instruiré en esta llanura y tú escribirás el libro de Monelle. (...)
Y Monelle dijo luego: Te hablaré de la destrucción.
He aquí la palabra: Destruye, destruye. Destruye en ti mismo, destruye a tu alrededor. Haz lugar para tu alma y para las otras almas. (...)
Destruye pues toda creación proviene de la destrucción. (...)
Para todo deseo nuevo, crea dioses nuevos. (...)
Mezcla la muerte con la vida y divídelas en momentos.
No esperes la muerte: está en ti. Sé su camarada y apriétala contra ti; ella es como tú mismo.
Muere de tu muerte; no envidies las muertes antiguas. Varía los géneros de muerte con los géneros de vida.
Considera toda cosa incierta como viviente y toda cosa segura como muerta.
Y dijo luego Monelle: Te hablaré de las cosas muertas. (...)
No te conozcas a ti mismo.
No te preocupes de tu libertad: olvídate de ti mismo. (...)
No abraces a los muertos; porque ellos ahogan a los vivos. (...)
No ames tu dolor, puesto que no ha de durar. (...)
Rebélate contra todo trabajo; contra toda actividad que trascienda el momento, rebélate. (...)
Habiendo hablado así en la llanura, Monelle quedó callada y triste; pues debía regresar al seno de la noche.
Y me dijo desde lejos: olvídate y te seré devuelta.
Y al mirar a través de la llanura, vi levantarse a las hermanas de Monelle.
(Marcel Schwob. El libro de Monelle.
Traducción de T. Bronstein. Madrid, Nostromo, 1973).

jueves 25 de diciembre de 2008

Naúsea

A Rubén Agudo, "Chubi", porque pronto cumplirá años y aún nos encanta Beck, a pesar de Beck, y esta canción y vídeo son...: http://es.youtube.com/watch?v=9BzDjRPvmRI

martes 23 de diciembre de 2008

La soledad de María

Sin esposo, porque estaba / José de la muerte preso; / Sin padre, porque se esconde; / Sin hijo, porque está muerto; / Sin luz, porque llora el sol; / Sin voz, porque muere el Verbo; / Sin alma, ausente la suya; / Sin cuerpo, enterrando el Cuerpo; / Sin tierra, que todo es sangre; / Sin aire, que todo es fuego; / Sin fuego, que todo es agua; / Sin agua, que todo es hielo; / Con la mayor soledad / Que humanos pechos vieron; / Pechos que hubiesen criado, / Aunque virginales pechos. / A la cruz, de quien pendía / Un rojo y sangriento lienzo, / Con que bajó de sus brazos / Cristo sin alma, y Dios muerto: / La sola del sol difunto / Dice con divino esfuerzo, / Estas quejas lastimosas / Y estos piadosos requiebros. / ¡Oh Teatro victorioso! / Donde el Capitán eterno, / Por dar a los hombres vida, / Venció a la muerte muriendo.
(Lope de vega. Obras completas. Alicante,
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes;
Madrid, Fundación José Antonio de Castro, 2006).
Feliz Navidad

viernes 19 de diciembre de 2008

Y nunca se apaga

La que amo duerme lejos, en otro país, / en otro mundo, / aunque su cuerpo al lado me acompaña. / Cierra los ojos y desaparece, / se va, la noche me la niega, / no hay aviones que lleguen a donde se dirige, / ninguna palabra me borra su silencio. / La que amo ya no se ve en el horizonte, / palpo sus manos, sus pies y no la alcanzo, / cruza la sombra y se me pierde... / Su cuerpo está conmigo pero adentro no hay nadie, / es una casa sola, / una casa olvidada, desierta, / y no obstante en el fondo, si me asomo, / una llama dorada titila / y nunca se apaga.
(Tamara de Lempicka. La durmiente. 1931.
Eugenio Montejo. "La durmiente", en Trópico
absoluto. Caracas, Fundarte, 1982).

jueves 18 de diciembre de 2008

El día

Un día,
creo entreverlo en sueños,
todo dirá que te has ido.
Todo.

miércoles 17 de diciembre de 2008

Te amo

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores / blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz, / te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz, / voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago / y cintas que dormían en la lluvia. / No quiero que tengas una forma, que seas / precisamente lo que viene detrás de tu mano, / porque el agua, considera el agua, y los leones / cuando se disuelven en el azúcar de la fábula, / y los gestos, esa arquitectura de la nada, / encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro. / Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, / pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco / con ese pelo lacio, esa sonrisa. / Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino / es también la luna y el espejo, / busco esa línea que hace temblar a un hombre / en una galería de museo. / Además te quiero, y hace tiempo y frío.
(Julio Cortázar. Último Round.
México D.F., Siglo XXI Editores, 1984).

viernes 12 de diciembre de 2008

Loco

He vivido entre los arrabales, pareciendo / un mono, he vivido en la alcantarilla / transportando las heces. / He vivido dos años en el Pueblo de las Moscas / y aprendido a nutrirme de lo que suelto. / Fui una culebra deslizándose / por la ruina del hombre, gritando / aforismos en pie sobre los muertos, / atravesando mares de carne desconocida / con mis logaritmos. / Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla / y que mis padres me sedujeron para / ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos. / He enseñado a moverse a las larvas / sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír / cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran. / Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar, / y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda / ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas» / y «qué oscuro es tu nombre». / He vivido los blancos de la vida, / sus equivocaciones, sus olvidos, su / torpeza incesante y recuerdo su / misterio brutal, y el tentáculo / suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies / frenéticos de huida. / He vivido su tentación, y he vivido el pecado / del que nadie cabe nunca nos absuelva.
(Leopoldo María Panero. Last river together. Madrid, Ayuso, 1980. Michelangelo Merisi da Caravaggio. Narciso. Roma, Galleria Nazionale d'Arte Antica a Palazzo Barberini, 1594).

viernes 5 de diciembre de 2008

Haikus, cuatro

Miro al cielo
y la escritura sorprendo
de un pájaro.
(A la luna)
Nido que no alcanzo,
un corazón de luz
en la arboleda.
Al final del túnel,
densa blancura,
la mucosidad de la nada.
En el ciegosordo-
mudo mundo de la muerte,
nos reconoceremos.
(Te buscaré siempre).

martes 2 de diciembre de 2008

Noche y nieve

Me asomé a la ventana y en lugar de jardín,
hallé la noche constelada de nieve.
La nieve hace tangible el silencio.
Es el desplome de la luz y se apaga.
La nieve no quiere decir nada.
Es sólo una pregunta que deja caer
millones de signos de interrogación sobre el mundo.
(José Emilio Pacheco. La fábula del tiempo.
Antología. Edición de Jorge Fernández
Granados. México. Ediciones Era, 2005).

Lila Downs

viernes 28 de noviembre de 2008

En la tierra del dolor

Dictante dolore
--¿Qué está usted haciendo ahora mismo?
--Sufriendo. (…)
La morfina. Su efecto en mí. Las náuseas, que van a más. (…)
Las pesadas capas del maquillaje del cloral. (…)
Sí, en la cima de la enfermedad nerviosa, en el peldaño supremo, su culminación: la rabia. (…)
Dolor, siempre nuevo para el que lo padece y que va pareciendo trivial a quienes lo rodean. Todos se acostumbrarán a él, menos yo. (…)
Dolor que se cuela por todas partes, en lo que veo, en lo que siento, en lo que opino; es una infiltración. (…)
Me cambia la letra… (…)
Todo huye… La oscuridad me envuelve… Adiós mujer, hijos, mi gente, cosas de mi corazón… Adiós, yo, querido yo, tan velado, tan turbio… (…)
Querría vivir bajo tierra con los topos, solo, solo. (…)
Dolor, has de serlo todo para mí. Deja que encuentre en ti todas esas tierras extranjeras que no me dejarán que visite. Sé mi filosofía, sé mi ciencia. (…)
Visión de Cristo en la cruz, por la mañana, en el Gólgota. La humanidad. Gritos. (…)
Es mucho mi desamparo y escribo llorando. (…)
Espanto. Corazón en un puño. Contacto de la vida tan dura desde que me quedé aislado en el dolor. (…)
Herida, herida de orgullo de quienes nos quieren. (…)
El antagonismo es la vida. (…)
Lo único que sé hacer es decirles a mis hijos: “¡Viva la vida!". Con estos males que me destrozan, qué duro resulta. (…)
El hotel. El cuadro de campanillas. El horario de los baños.
Soledad.
Ensombrencimiento invasor. (…)

(Las últimas palabras de Daudet según Anatole France:) Sé me ha castigado justamente por haber amado demasiado la vida.
(Alphonso Daudet. En la tierra del dolor.
Traducción de María Teresa Gallego Urrutia
y Jesús Zulaika Goikoetxea. Introducción y notas
de Julian Barnes. Barcelona, Alba Editores, 2003).

jueves 20 de noviembre de 2008

El infinito

Siempre caro me fue este yermo cerro
y este seto, que priva a la mirada
de tanto espacio del último horizonte.
Mas, sentado y contemplando, interminables
espacios más allá de aquéllos, y sobrehumanos
silencios, y una quietud hondísima
en mi mente imagino. Tanta, que casi
el corazón se estremece. Y como oigo
el viento susurrar en la espesura,
voy comparando ese infinito silencio
con esta voz. Y me acuerdo de lo eterno,
y de las estaciones muertas, y de la presente
y viva, y de su música. Así que, entre esta
inmensidad, mi pensamiento anego,
y naufragar me es dulce en este mar.
(Giacomo Leopardi. Cantos. Pensamientos . Traducción de Antonio Colinas. Barcelona, Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg, 2006.
Caspar David Friedrich. Caminante ante un mar de niebla, 1818).

domingo 16 de noviembre de 2008

Razones

(Bebe, en Pa fuera telarañas, EMI, 2004: http://es.youtube.com/watch?v=NRRvECy2MTQ)

lunes 10 de noviembre de 2008

Variaciones sobre un mismo tema, cinco

I
Lejana, escribo
en tu ausencia sobre este papel.
Cercana, sobre tu piel.
II
Lejana, escribo
tu ausencia sobre este papel.
Cercana, sobre tu piel.
III
Lejana, escribo
sobre tu ausencia: este papel.
Cercana, sobre tu piel.

viernes 7 de noviembre de 2008

Insensatez

Una de las canciones más hermosas y versioneadas de la historia, compuesta por el maestro Antonio Carlos Jobim y letra de Vinicius de Moraes. Incluyo la versión de Stan Getz y Luis Bonfa, con la inolvidable voz de Maria Toledo, acompañada de secuencias de "La notte" (1961), de Michelangelo Antonioni, con unos estupendos Jeanne Moreau y Marcello Mastroianni: http://es.youtube.com/watch?v=OflXYBqPfyU

jueves 6 de noviembre de 2008

Presencia del otoño

Debí decir te amo.
Pero estaba el otoño haciendo señas,
clavándome sus puertas en el alma.
Amada, tú, recíbelo.
Vete por él, transporta tu dulzura
por su dulzura madre.
Vete por él, por él, otoño duro,
otoño suave en quien reclino mi aire.
Vete por él, amada.
No soy yo él que te ama este minuto.
Es él en mí, su invento.
Un lento asesinato de ternura.
(Juan Gelmán. El juego en que andamos.
Buenos Aires, Nueva Expresión, 1959).

viernes 31 de octubre de 2008

En la estación más lenta

He cruzado el otoño con la única hoja / que había sobrevivido. // He atravesado a solas / una ciudad que yace sumergida / con sus muelles y sus embarcaciones, / obstinada en vivir, inconsolable, / por los canales lentos de la noche. // Acuciado por el silencio de las palabras / He salido a las calles, / A las encrucijadas; he preguntado a todos / por los cuartos secretos y las habitaciones de alquiler, / por la profundidad de los desvanes / donde los refugiados, / aturdidos también por el silencio / de esas mismas palabras, / dejan pasar las horas compartiendo / sus lámparas de fósforo y el papel crepitante, / la ceniza reciente del consuelo. // Contra un cielo apagado, sin matices, / he visto como un hombre lanzaba un juramento / en presencia de nadie / y esparcía la semilla del sueño de sus hijos / por los terrones húmedos de la misericordia. / He asumido la culpa del pájaro del alba, / de sus innumerables delaciones / y he salvado con mi palo de ciego / un puente derruido / y una caja sin puertas ni ventanas / en la que entran y salen los vencejos. / He surcado las aguas que se rompen contra los promontorios, / los ríos que sucumben en la islas. // Sin precipitaciones, / casi a paso de hombre, / he elegido el camino que recorre, uno a uno, / los símbolos de nuestra permanencia / y he cruzado la noche de nuestros pensamientos / con la luz disgregada / que nos hace imposible ser felices. // En la estación más lenta. // En los alrededores de una vida / que ha seguido arrastrando hacia nosotros, / como esos ríos que corren desbordándose, / hacia los sumideros, sus hojas descuidadas, / sus pajarillos muertos.
(Basilio Sánchez. Las estaciones lentas. Madrid, Visor, 2008; Jackson Pollock. Ritmo de otoño. Óleo sobre lienzo de 1950. MOMA, Nueva york).

martes 28 de octubre de 2008

Lluvia, dos

Ahí fuera,
la noche se llueve suavemente,
que yo la escucho.
Aquí dentro,
algunas mañanas despiertan
como si aún
fuera yo un niño.

viernes 24 de octubre de 2008

The Asphalt World


(Suede, en Dog Man Star:

martes 21 de octubre de 2008

La sentencia

Cayó la palabra de piedra
en mi pecho aún vivo.
No es grave, estaba preparada,
posiblemente me acostumbraré.
Hoy tengo mucho, mucho que hacer:
he de matar la memoria,
volver de piedra el corazón,
he de aprender a vivir de nuevo.
Y si no... El cálido rumor del verano
es una fiesta tras la ventana.
Desde hace un tiempo tenía el presagio:
un día claro y la casa vacía.
(Anna Ajmátova (junto a Marina Tsvetáieva).
El canto y la ceniza. Antología poética.
Traducciones de Olvido García Valdés
y Monika Zgustova. Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2006).

jueves 16 de octubre de 2008

Vivir, buscar, no encontrar, seguir o no buscando (nosotros, ocho, y esta luz, cinco)

perder perderlo todo
y cuando lo hayas perdido todo
has de perder eso también

(Mario Montalbetti)
Post tenebras spero lucem
(Job 17,12)
Cuando ya no quede nada por encontrar,
seguiré buscando. Largos y numerosos
los días de la pérdida y del abandono,
del silencio que no mana y de las manos
vacías del desencuentro, crisol de engaños.
Pero seguiré buscando. Para eso he venido.
Buscaré por las poblaciones de la memoria
las palabras que dije y no dije
y fueron el principio de la pérdida;
buscaré por los rincones de las habitaciones sobrevividas,
por los laberintos tóxicos de las intemperies feroces,
las palabras que no dije y dije
y fueron el principio del abandono.
Los lugares y rostros que perdí y quizá fueron
y serán siempre los paisajes de mi infancia,
los buscaré hasta mi último día en la tierra.
Porque el encuentro es la búsqueda misma,
y la búsqueda, el sueño de un nuevo encuentro,
y la vida es una herida abierta
para la que seguiremos buscando
hilo de luminosa sutura
en los altos nidos de la alegría,
el abrazo que me sostendrá
en los secretos abismos del desconsuelo.
Y ocurre que viene, ya está aquí,
la más negra de las noches,
y ocurre que mis manos son haces de luz
y que hay en mi corazón inextinguibles vínculos de fuego.
Porque quien alguna vez ha sido poseído por la belleza,
arrebatado por tanta iluminada locura,
inundado de luz tanta, de tanta luz
en transparencias de frecuente blancura,
no morirá nunca, nunca podrá morir.
Y ocurre que la tristeza está de vuelta
y que quizá será vencida por segunda o por vez primera.
Y sé que me miento: en las celestes esferas de la dicha
siempre he sido un segundón; excluido,
nunca he merecido ni mereceré la alegría.
Porque el dolor pesa más y vuela más alto que la belleza.
Y, sin embargo, la rabia a veces
de mi estúpido corazón, ese error
que han sido casi todos los días de mi vida.
Y ocurre que esto no es poesía,
esto no es premiable, es decir, publicable,
porque es obvio, confesional, olvidable, resabido,
porque se funde con la vida, alguna vida.
Y esto es horrible. Es inadmisible que los muertos,
los que han muerto alguna vez sigan viviendo.
Que continúen. Soñando. Escribiendo.
Porque la vida, mi vida, fue perderme,
abandonarlo todo…
para vivir, para seguir viviendo.
Y esto es feo, muy feo. Sentir que la música
y las palabras y el silencio
salvaron y salvarán tu vida.
Enhebrar versos insulsos, altisonantes,
mientras escribo, con la ayuda mínima (sic)
de mis alumnos, una tesis inolvidable,
una exégesis rentable, un artículo perfecto…
Eso es bello, demasiado bello.
Y escribir “servicio recaudación diputación /
objeto tributario / lectura actual /
consumo m3 / estimado cliente”…
es bello, demasiado bello…
Y es feo, soy muy feo. Entre otras cosas,
porque es mentira, porque miento.
La poesía, que oculté siempre, no me hizo feliz (sic)
(o sólo dio sentido y forma a la tristeza);
la música, sí más torpe y solitario.
Y ocurre que yo llegué bien fregado
a la escritura, convulso, machacón
(que se jodan comerciantes y pesebreros).
Y ocurre, amigos, que me perdí del todo,
equivoqué todos los caminos,
y descuidé lunático los jardines íntimos,
de la blanca bruma los jardines ciegos
--de un espejismo a otro, giróvago extraviado
en el laberinto que él mismo
en sí mismo ha construido,
porque el mundo, lo que llaman mundo,
no existe, nunca ha existido.
Y el gozo sin más de la caída,
lo que me demoniza, empalma y sodomiza,
porque nada se repite sino este desastrado desafuero.
Y los pelos rufos, la piel blanquísima,
los ojos verdes, hermosura tanta de A,
que hizo de mi corazón un interminable sí,
y a la postre un velado sufrimiento.
Encontrarte será no haberme encontrado;
encontrarme será no haberte conocido.
Seguiré buscando hasta el soplo postrero,
hasta el insobornable, último aliento.
Buscar y buscarte, otra cosa no he hecho.
Otra cosa seré, otra cosa no he sido.
Y perder lo siempre por encontrar y nunca perdido.
La tarde en que A murió (no soporto
los amaneceres vespertinos,
los... y llega la noche y digo sí).
Y perderme en las inconmensurables
o angostas extensiones de los desencuentros
cuando mi corazón es un hosco confín de tempestades.
(Y casi tres décadas me ha llevado aprender a odiar,
y ahora que he aprendido, al odio de mí he desalojado).
Y atendí sólo a los juegos en los que sabía que no podría ganar,
mi corazón en bancarrota, mi corazón-cruck up.
Y mi caos desolado, mis terminables síes,
los pasos en esta calle sin sosiego,
la única toalla, sucia, deshilachada,
que me queda por tirar,
los argumentos oficiosos,
el speed de la conciencia,
los defenestrados vademécum,
el próximo síndrome de ausencia,
la gula azul, que esconde menos,
mis enfermedades sin número
y los miles de días que pasé solo,
la corriente alterna de la vida
y la alegre mendicidad de mi sonrisa,
mi doctorado cum laude
en impúdicos aseos públicos,
y mis pulsaciones aún invictas
como la ofensa del ángel o su caricia,
y los destellos de una madurez
prematura y dolorosa donde había
autobuses vacíos, pensiones tristes
y tristes habitaciones, días idénticos a días,
y mis noches, que acababan durmiendo
con mujeres ausentes o desdichadas,
con brutales hombres
(lamiendo, devorando luz la noche,
enterradora de sí misma),
y la creencia de haber matado
al niño que habitaba en mí,
y las pálidas pastillas contra memento,
y fiel a su retórica de fragua
la caligrafía de mi corazón ardiendo,
y el ambulante mundo sumergido
de los vivos y los muertos...
y más allá de este pantanoso delirio
(esperaban, se esperaba todo de mí),
más allá del acmé, las clarificantes aguamieles
que calcinan, como en la tormenta
la espuma incendiada de las nubes o como una canción
o un aguacero en medio del infierno,
así tu voz diciéndome a lo lejos,
o al otro lado del teléfono:
Te penso sempre, sempre, sempre.
Y te amurabas loca en las baldas de la noche.
Y aún hoy, catenaria, en el paroxismo,
huelo tu fiebre, corcho vinoso a la deriva.
Y como el tesoro escondido
en una isla de ensueño
o el llanto a mil años luz
de los agujeros negros,
así ha sido el lugar del perdón,
y nuestro entorno se fue poblando de fantasmas
que se sumaban a los heredados, a los redivivos,
y yo coleccionaba los rostros en que me vi,
autorretratos del que no tiene rostro,
del que no existe, porque nunca ha existido,
y la ficción imparable,
los improbables relatos,
las células suicidas de lo posible.
(Como todos mis amores, inexistentes,
A no existe, nunca ha existido.
Como el amor. Como estos versos).
Y lo por venir y lo sido,
la bisagra recién engrasada, antioxidante,
en las puertas del presente.
Y mi oscuro corazón,
del que cuelga una vez más
este cartel, viejo conocido:
CERRADO POR MELANCOLÍA.
Y bienvenidos a la tristeza
que no tuvo principio, que no tiene fin.
(Y, sin embargo, no creas, abril,
que he olvidado tu aire fresco
de mañana en reciente luz hendido).
Y aún esta luz, tan pequeña, tan poca cosa.
Esta luz. Tan mía, tan sucia e insidiosa.
Y esta luz, tanta estupidez destructiva,
mi cielo más allá del cielo,
mi inagotable exploradora.
A la que tanto desprecio. Y sin embargo...
Por la que viviré y he vivido.
Por la que vivo.
Porque sigue la vida.
Que amo y desamo.
Que no soporto y me importa.
Que me busca y busco,
que me deja y dejo.
Y aún, aún esta luz.
Por la que me he estado matando. Sí.
Por la que –quiero ir, volver
a (alguna) casa-- me estoy muriendo.
Por la que muero.
(Y sin embargo, sí).

miércoles 8 de octubre de 2008

De tanto callar

Deluxe (Xoel López), en Fin de un viaje infinito, Virgin / EMI, 2007: http://es.youtube.com/watch?v=RqkD08Amjms.

martes 7 de octubre de 2008

Amar, cinco

Lo que toco
se desvanece,
lo que amo
se estropea.
Mi conflicto con la vida
es tan agudo
que, entre amar y matar
apenas veo la diferencia
de una letra.

(Nuria Amat. Amor impuro.
Barcelona, Bruguera, 2008).

viernes 3 de octubre de 2008

Michael Paul Hinson

"Beneath the rose": http://es.youtube.com/watch?v=QiVS56IePXw
"Drift off to sleep": http://es.youtube.com/watch?v=SOZTfocNSPI
"She don´t own me" (on BBC Collective): http://es.youtube.com/watch?v=1J-LQk-tXv8
"Yard of Blonde Girls": http://es.youtube.com/watch?v=iPqCVCxfIDg
"Diggin´a Grave": http://es.youtube.com/watch?v=qfCTG43oA-M
"Stand In My Way" (Conciertos de Radio 3): http://es.youtube.com/watch?v=SzG2sF5Ozgo
"Patience": http://es.youtube.com/watch?v=VIPkkKxRD2g
"The fire came up to my knees": http://es.youtube.com/watch?v=yDM3bO2v_ZI
"The Leading Guy": http://es.youtube.com/watch?v=6MgnBkTW-jw. Etc.

jueves 2 de octubre de 2008

Sergio Corazzini (1886-1907)

I
¿Por qué me llamas poeta? / Yo no soy un poeta. / Yo no soy más que un pequeño niño que llora. / Ves: no tengo ya más lágrimas para ofrecer al silencio. / ¿Por qué me llamas poeta?
II
Mis tristezas son pobres tristezas comunes. / Mis alegrías han sido sencillas, / tan sencillas que si yo te las confiara, te ruborizarían. / Hoy pienso en morir.
III
Quiero morir, simplemente, porque estoy cansado; / solamente porque los grandes ángeles / de las vidrieras de las catedrales / me hacen temblar de amor y de angustia; / solamente porque yo ya soy / resignado como un pobre espejo melancólico. / Ves que yo no soy un poeta: / soy un niño triste que quiere morir. /
IV
¡Oh, no te maravilles de mi tristeza! / Y no me preguntes. / Yo no sabría decirte sino palabras tan vanas, / Dios mío, tan vanas / que me vendrían ganas de llorar como si fuese a morir. / Mis lágrimas parecerían / como un rosario de tristeza que se desgrana / ante mi alma siete veces doliente, / pero yo no seré un poeta. / Seré, simplemente, un niño dulce y pensativo / que se viese obligado a orar como quien canta o duerme.
V
Yo me comunico a diario, recibo el silencio como si fuese Jesús / y los sacerdotes del silencio fuesen los rumores, / porque sin ellos yo no habría buscado y encontrado a Dios.
VI
Esta noche he dormido con las manos juntas. / Y me ha parecido que yo era un pequeño y dulce niño / por todos los humanos olvidado, / pobre y tierna presa para el primero que llegue. / Y desearía ser vendido, / ser golpeado, / ser obligado a ayunar / para ponerme a llorar completamente solo, / desesperadamente triste, / en un rincón oscuro.
VII
Amo la vida sencilla de las cosas. / ¡Cuántas pasiones vi deshojarse, poco a poco, / con cada cosa que se alejaba! / Pero tú no me comprendes y sonríes. / Y piensas que estoy enfermo.
VIII
¡Oh, estoy verdaderamente enfermo! / Y muero un poco cada día. / Ves: como las cosas. / No soy, pues, un poeta: / ¡sé que para ser llamado poeta es preciso / vivir otro tipo de vida! / Yo no sé, Dios mío, sino morir. / Amén.
(Antología esencial de la poesía italiana.
Edición, y traducción --no de todos los poemas--,
de Antonio Colinas. Madrid, Espasa Calpe, 1999).

miércoles 24 de septiembre de 2008

El Credo de James Graham Ballard hacia 1980

Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, liberar la verdad que hay en nosotros, alejar la noche, trascender la muerte, encantar las autopistas, congraciarnos con los pájaros y asegurarnos los secretos de los locos.

Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de un choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de una playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados. (...)

Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus fantasías, tan cerca de mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con los rieles de cromo de las góndolas de supermercado; en su cálida tolerancia de mis propias perversiones.

Creo en la muerte del mañana, en el acabamiento del tiempo, en la búsqueda de un tiempo nuevo en las sonrisas de las mozas de los bares de las rutas y en los ojos cansados de los controladores de tráfico aéreo en aeropuertos fuera de temporada. (...)

Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas del Apolo.

No creo en nada.
Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, de Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, el Facteur Cheval, las torres Watts, Bocklin, Francis Bacon, y en todos los artistas invisibles dentro de las instituciones psiquiátricas del mundo.
Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en lo absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.
Creo en las adolescentes, en la corrupción que hay en ellas sólo por la postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desaliñados, en los rastros que sus partes pudendas dejan en los baños de moteles miserables.
Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez haya volado, en la piedra arrojada por un niño pequeño que lleva en sí misma la sabiduría de los estadistas y de las parteras.
Creo en la amabilidad del bisturí, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la locuacidad de los planetas, en la redundancia de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo. (...)
Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, y en las infinitas posibilidades del presente.
Creo en el desarreglo de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka. (...)
Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el temor a los calendarios, la traición de los relojes.
Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperanza.
Creo en las perversiones, en el amor obsesivo por los árboles, las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más bellas que el Taj Mahal), las nubes y los pájaros.
Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación. (...)
Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y el agotamiento.
Creo en el dolor.
Creo en la desesperanza.
Creo en todos los niños.
Creo en mapas, diagramas, códigos, juegos de ajedrez, rompecabezas, tableros de horarios de vuelos, carteles indicadores de los aeropuertos.
Creo en todas las excusas.
Creo en todas las razones.
Creo en todas las alucinaciones.
Creo en toda la rabia.
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías y evasiones.
Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.
(Del prólogo de J. G. Ballard a la edición
bonaerense de Crash, Minotauro, 1979).

miércoles 17 de septiembre de 2008

Días distintos

En nuestra segunda cita tu mirada
fría como el rostro de las cuchillas
que me reflejaron en días distintos,
sin ti.

Russian Red

"Just like a wall": http://www.youtube.com/watch?v=0Mh2w1IyWDc
"Cigarretes": http://www.youtube.com/watch?v=qCvrQFRyz6M
"No past land": http://www.youtube.com/watch?v=-hRhqYb-rbk
"They don´t believe": http://www.youtube.com/watch?v=iauMgibgtzE
"I love your glasses": http://www.youtube.com/watch?v=StY5dK_Hk1w

lunes 15 de septiembre de 2008

David Foster Wallace (1962-2008)

(Muerto por propia mano, a David Foster Wallace se lo encontraron en su casa de California el pasado día doce. Ahorcamiento. Algunas de sus obras publicadas entre nosotros (se incluye el año de las primeras ediciones españolas) : La niña del pelo raro, 2000; Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, 2001; Entrevistas breves con hombres repulsivos, 2001; Extinción, 2005; Hablemos de langostas, 2007; La broma infinita, 2002. Menos el último, en versión de Marcelo Covián Fasce, estos libros han sido traducidos por Javier Calvo y publicadas en Barcelona por Mondadori. Junto a George Sanders y Matthew Klam, textos de Foster Wallace se incluyen en Generación quemada: una antología de autores norteamericanos. Traducción de José Luis López Muñoz. Madrid, Siruela, 2005. La mejor manera, tal vez la única, de recordar y homenajear honrosamente la memoria de un escritor es a través de la lectura de sus libros).

jueves 28 de agosto de 2008

Solitud, tres

Ya me dejen solo
recojan las cajas con los libros y los bautismos
arránquenle todas las hojas al calendario
preséntenle a esta vida mi más humilde baja
Ya me dejen solo
aventen los postigos cierren puertas y ventanas
córtenle los cables a mi voz sus luces todas
y arrojen por los balcones el agua sucia de mi mirada
Ya me dejen solo
llévense las cerillas y el acero de las cacerolas
vacíen armarios cajones y alacenas
acallen los rumores de mi alcoba
Ya me dejen solo
desfigúrenme el rostro a golpes de férreo olvido
bórrenme los versos el deseo las historias
ignoren la ciencia de mis manos
Ya me dejen solo
acompañen hasta la puerta a mis fantasmas
apaguen cualquier rescoldo de amor o de esperanza
echen escaleras abajo a mi corazón dénle una patada
Ya me dejen solo
estos fueron los rituales del adiós y la ceniza
estos han sido los días del fin y el abandono
esta será una larga ceremonia de silencio

Se te olvidó besarme el alma

(Tracey Emin. My bed. 1998)

miércoles 6 de agosto de 2008

A mi manera

Amé tanto en la vida y voy a desaparecer. / Estúpido y joven vi las auras de las bellezas, / pude leer murmullos en el cielo / y viví un estado alterado de la conciencia. / Como el espíritu del mundo / viví suspenso en el rocío, en el aire, / en los rayos del sol y de la luna. / Viví la fantasía de lo que podía vivir / sustituyendo la realidad, / ligero y frívolo, con la profundidad de un charco / sobre el asfalto, / con un traje puesto, otro lavándose, y otro en el armario. / Con el corazón de un animal / y colores fuertes cubriendo mi cuerpo / gocé perlas y concubinas, / alimenté un temperamento para el amor / y fui prisionero de la morbosidad de la tristeza. / La mujer piensa que el hombre / nunca sabe nada del corazón / aunque lo vea arder en montañas de llamas / rojas y flameantes / y congelar su aliento con el sonido seco de la lagrima. / El mundo sobrenatural de la pasión / es más real y atemorizante: / burla a la muerte y vence a lo invencible. / El amor y la pasión van juntos: / la pasión destruye, y el amor / lo pone a uno en su lugar, sin resentimientos, / en el suplicio de la esperanza. / No sé si la guerra que viví / fue para aferrarme a lo que amé / o para destruirlo. / Pero la diversión de la vida / acaba gruñendo y gimiendo. / La naturaleza siempre dice la verdad: / al ser humano le gusta su propia basura / y ve lo negro de la noche / con el color de los ojos de la amante / Amé tanto en la vida y voy a desaparecer.
(Francisco de Asís Fernández. Orquídeas salvajes.
Madrid, Visor, 2008)

Variaciones sobre un mismo tema, cuatro

I
A
gota
(que rebasa el vaso)
do(lor callado)
II
A
gota
(miento)
do(nde lo dejamos)
III
A
gota
(a gota)
do(blemente agotado)

sábado 26 de julio de 2008

Seremos lo que hagamos juntos

Un año antes de suicidarse, André Gorz escribió una larga carta de amor dirigida a Dorine, su mujer, gravemente enferma, en la que anticipaba la decisión de ambos de abandonar juntos este mundo. Me gusta leer declaraciones como esta: Sin que te dieras cuenta, te saqué una foto de espaldas: caminas con los pies dentro del agua por la gran playa de La Jolla. Tienes cincuenta y dos años. Eres maravillosa.
(Carta a D. Historia de un amor.
Madrid, Paidós, 2008)

viernes 25 de julio de 2008

Dádiva

Un día muy feliz.
La niebla se levantó pronto, trabajé en el jardín.
Los colibrís se demoraban sobre las madreselvas.
No había cosa en la tierra que yo deseara poseer.
Sabía que no merecía la pena que envidiase a nadie.
Cualquier mal que hubiera sufrido, lo olvidé.
Pensar que una vez fui el mismo hombre no me molestaba.
En el cuerpo no sentía dolor.
Cuando me estiré, vi el mar azul y velas.
(Poema de Czeslaw Milosz que Raymond
Carver incluye en Un sendero nuevo a la cascada.
Últimos poemas. Introducción de Tess Gallagher;
traducción de Mariano Antolín Rato. Madrid, Visor, 2001).

jueves 24 de julio de 2008

Un poema de Lucía Boscá

No hay, hoy, lluvia de agujas ni / agua sabor canela / resbalando los oscuros árboles, / que un día fueron testigos de tus raíces . // esta madrugada no hay hierro / en mis cuerdas vocales, no hay rocío / estancado / en las pestañas. // pero a estas horas las escaleras son todavía negras / y de caracol, / las ven mis toes desnudos / que recorren suavemente las aristas / para saber dónde acaba un escalón, / dónde empezará el siguiente. // y entre cuatro paredes / la luz / es artificial, / no hay lluvia de agujas pero el techo se deshace / al pronunciar tu nombre. // y por eso callo y pienso en Vallejo, / rememoro mi jueves lluvioso y le confieso / que esta madrugada, / más que otra, / echo en falta / la lluvia roja apagando mi cuerpo y / los párpados heridos de un día / que no cabe en el calendario. // y no hago más / que recordar tu muerte: / solo y vencido preguntándote / por qué / no, / mientras yo, sudando / afónica entre otras líneas, / extranjera a esas caricias, / en el éxtasis del no-tú, / sentiré tu despedida. // y será más fuerte que dos torres reducidas a / sangre y cenizas. // retorcerás tu pregunta / imantándome desde la distancia / y todos los pronombres / y los artículos / volverán a ser definidos / mientras tú, / llamándome, / te entregas, / definitivamente, / al único vocablo capaz de negarnos. // y después / habrá lluvia de agujas afiladas / sobre mis pechos, no habrá dedal. // habrá agua sabor vainilla / perfilando blancos los cipreses, / habrá raíces en forma de versos, / -los tuyos- / y plomo / y una garganta irritada de tanto olvido. // habrá / entonces / libertad para señalarte.

miércoles 23 de julio de 2008

La medida de un hombre

Bien sopesados, los días / de juventud valen mucho / para no concederles un alto precio. / Si fueron ricos en fuego y acción y disponibles / para todo / --una noche estrellada / no la desdeñes, no vale menos que los yermos / transitados por la muerte. / Si fuiste / fracaso, anhelo y soledad y reserva / de la chispa que enciende bosques / y no sólo / proyecto avaro de ganancias / de hipócrita dominio, / sobre todo si fuiste / puro en lo puro, diré que diste / la medida de un hombre.
(Joan Vinyoli. La medida de un hombre.
Antología poética. Traducción de Lourdes Güel
y Fernando Valls. Madrid, Visor, 1990).

Antonio Saura y Francisco de Goya

Ayer se cumplieron diez años de la muerte en Cuenca de Antonio Saura. Incluyo el lienzo de Goya de un perro, del perro, a la izquierda, que es una de las obras pictóricas que yo más prefiero, y algunas de las lecturas, recreaciones de Antonio Saura.

En horizontal

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi
(Cesare Pavese)
En horizontal se resuelven
sueño, amor, enfermedad.
En horizontal vendrá
la muerte, que no tendrá tus ojos,
pero sí tu mirada.

Raíz del pájaro, de Pilar Blanco

Caen las plumas alrededor de tu cabeza
-venda con que otrear desde ti misma-
caen y trazan
levedad y camino,
lo que no ha de volver
y alimenta los ojos de una brasa sin tiempo.

Como la nieve caen,
como el vuelo mortal o mariposa
de temblor irisado,
como las hojas secas en septiembre
o el murmullo de pétalos con que el campo saluda
al sol que lo desclava.
Acaso es estar viva
y plena en la conciencia de la fugacidad.
Para brillar un siglo,
para estallar en llama y en aromas,
para tejer con sal la marea y sus peces,
para ser la mujer
que hablaba con los pájaros.
(Nacida en El Bierzo, León, Pilar Blanco vive en Alicante. Sus libros, imprescindibles: Vocabulario íntimo (Instituto Alicantino de Cultura “Juan Gil-Albert” 1996) ; Mundos Disueltos (Algaida 1997); A flor de agua (Visor, 2000); Mar de silencio (Ayuntamiento de Las Palmas, 2001); La luz herida (Algaida, 2004); Ceniza (Hiperión, 2005) y El jardín invisible (Rialp, 2006).
(Un beshino, Pilar, nos vemos)

lunes 21 de julio de 2008

Ítaca

Donde tú estés
--yo no tengo más patria
que la de tu cuerpo--
estará mi Ítaca.

Autorretrato

Entre ordenador, lápiz y máquina de escribir / se me pasa la mitad del día. Algún día se convertirá en medio siglo. / Vivo en ciudades ajenas y a veces converso / con gente ajena sobre cosas que me son ajenas. / Escucho mucha música: Bach, Mahler, Chopin, Shostakovich. / En la música encuentro la fuerza, la debilidad y el dolor, los tres elementos. / El cuarto no tiene nombre. / Leo a poetas vivos y muertos, aprendo de ellos / tenacidad, fe y orgullo. Intento comprender / a los grandes filósofos -la mayoría de las veces consigo / captar tan sólo jirones de sus valiosos pensamientos. / Me gusta dar largos paseos por las calles de París / y mirar a mis prójimos, animados por la envidia, / la ira o el deseo; observar la moneda de plata / que pasa de mano en mano y lentamente pierde / su forma redonda (se borra el perfil del emperador). / A mi lado crecen árboles que no expresan nada, / salvo su verde perfección indiferente. / Aves negras caminan por los campos / siempre esperando algo, pacientes como viudas españolas.Ya no soy joven, mas sigue habiendo gente mayor que yo. / Me gusta el sueño profundo, cuando no estoy, / y correr en bici por caminos rurales, cuando álamos y casas / se difuminan como nubes con el buen tiempo. / A veces me dicen algo los cuadros en los museos / y la ironía se esfuma de repente. / Me encanta contemplar el rostro de mi mujer. / Cada semana, el domingo, llamo a mi padre. / Cada dos semanas me reúno con mis amigos, / de esta forma seguimos siendo fieles. / Mi país se liberó de un mal. Quisiera / que le siguiera aún otra liberación. / ¿Puedo aportar algo para ello? No lo sé. / No soy hijo de la mar, / como escribió sobre sí mismo Antonio Machado, / sino del aire, la menta y el violonchelo, / y no todos los caminos del alto mundo / se cruzan con los senderos de la vida que, de momento, / a mí me pertenece.
(Adam Zagajewski. Poemas escogidos.
Traducción de Elzbieta Bortkiewicz.
Selección y prólogo de Martín López-Vega.
Valencia, Pre-Textos, 2005).

domingo 20 de julio de 2008

Mirando, desde lo alto fugitivas, las aguas, curso enajenado –más allá América— que verá Fernando Pessoa, sueño solamente

Un día como hoy de 1304 nace en Arezzo Francesco
Petrarca, de cuyo Canzoniere (Venecia, 1470)
Boscán y Garcilaso hurtaron el fuego y el soneto,
la mirada exotérmica de Laura
Nadie conoce los hechos a ciencia cierta, hay confusión de datos, botellas vacías, pistas que los tres hombres que propiciaron el sueño han falseado. Hay también, como en las buenas historias (perfectamente incomprensibles), mucha literatura. Pero se comunican el vendaval, la magia, los asombros, y aparecen un hombre y una maleta de cuero negro en un avión de pasajeros que vuela de Italia al sur de España una mañana clara de invierno. Decir que la maleta es pandórico cajón sería demasiado fácil. Decir que en la maleta, inquieta sobre sus rodillas, este hombre trae la peste, sería y no sería un exceso. Decir que ese hombre porta en la maleta un artefacto capaz de contener toda la belleza del mundo, caliente caliente. Entre viento de olivos y luna lunera un hombre recibe una maleta que entregará meses después a otro hombre que espera en una estación en llamas, polvo que arde en la armadura, penas de amor desesperado. El tercer hombre, que ha conversado cara a cara con la muerte y acariciado los muslos paganos –musa o ninfa— de la belleza, sabe armar el artefacto y hacerlo funcionar con una llave que calladas músicas fraguaron. Tenemos ya dos hombres y mil destinos, una misión verdadera y una maleta que ha pasado desapercibida por los detectores, las pantallas de televisión, los registros, las aduanas, el hocico de la policía, enemiga de la vida y de toda belleza. Ni sus jefes ni sus compañeros, ni sus familiares, amigos y vecinos, nadie sabe lo que estos hombres se traen entre manos. Pero nosotros sí lo sabemos, porque soñamos. Porque todo ha sido un sueño.
(Y desde las alturas del Macchu Picchu, como conquistador inverso, novísimo Atahualpa vestido de relámpago y de aguacero, toma notas Rubén Darío ignorando que en la buhardilla de un París entresoñado declina la belleza en manos de un poeta guerrero –en cuya armadura en polvo / todo el amarillo se muere— que hastiado de la antigüedad griega y latina factura explosivos que abrirán volantes todas las maletas de la Estación Europa)

viernes 18 de julio de 2008

29 de xaneiro do 2002

Querida mamá: estou aprendendo a ladrar. // une saison en enfer. repite comigo Une-Saison-En-Enfer. / trinta xeracións de meu analfabetas Eu estou aprendendo a ladrar. / marcar un nunca territorio coa epiglote / coma un cadelo coma un can de palleiro / escadelearme ata volver en min en can entón pronuncio / Walt Walt / Walt Whitman mamá. // estou aprendendo a ladrar. / póñome de cu pró sol agárrome a unha aixada e / tento imitar o son do cuco do cuco de cu pró sol entón / a miña gorxa esprémese de dor / e oulan coma nunca os futuros posibles que nos fan esbombar as veas / coma unha pota de leite na lareira. // os ollos do meu amor levan dentro / o troupeleo dos chocallos uncontrautro uncontrautro / da novena sinfonía de Gustav Mahler / mamá. // e eu míroche prós ollos prós olliños estás tan cansa / pero eu non e aquí / é o intre da furia can / escoito con atención a campá de cristal dos teus soños incumpridos / coma unha escultura delicada de Brancusi / de Cons tan tín Brancusi. // unha vez e outra vez o corazón grandísimo / igual ca unha cerrota andoa o outono es ti ou ou ou loba / velaquí me tés bailando berrando choutando / unha mestra gutural un volcanciño gutural / coma Virginia Woolf coma Virginia Woolf coma Virginia Woolf. // eu míroche prás mans podería lamberche as cicatrices das mans / ata que deran luz / e curarche as hernias discais cun só verso alexandrino / cunha sílaba de centeo cru cun oh-là-là e despois despois / contar unha por unha as túas canas enraizadas nas idades do mundo / a túa lingua plantígrada mamá / podería mesmo reestructurarche a osamentaco implante dunha canción anarquista. // ás veces sinto a dor sedimentándose / lámina / por / lámina / coma a pizarra: / é un esguince emocional chantado na caluga / e para ladrar así ás veces é preciso chorar iodo / abrir os xeonllos cunha gadaña ata ver o sol tan preto / a tres centímetros do iris / mamá / eu tiña que mamar da túa médula / asombrar o mundo cando che baixa a compaixón ás caries / e ós peitos / caídos / co cansazo. // para poder ladrar eu tería que rillar durante anos / a túa alerxia ó pó á peluxe dos chopos / a túa anemia circulando en sentido inverso polo sangue / tería que ir contigo enterrar ó teu irmán de vintesete anos e / apretar a meixela para non tronzar a lingua / coa súa tuberculose mamaíña. // ben sei eu que para poder ladrar / tería que ir contigo á miña infancia / e verme case morrer deshidratada / e pregarlle á virxe na que non cres / que me devolvera á vida de tres meses e medio / e soldarme no teu colo para sempre / coma unha peza de ferro do teu ventre. // non penses que non sei que para poder ladrar / tería que ir contigo ás derradeiras horas / da mamá Carmiña agarrada ás catro puntas do seu panoe ó teu bazo. // ben o sei ben sei eu todo / que para eu aprender este ladrido / á fin fixeron falla / mil mulleres lavando a reo no río de Saá / e mil arando e dúas mil cosendo e cinco mil / apañando cozas e garabullos no medio do monte e Ti / sobre todo ti plantando pinos nun serragoto inmenso / desaprendendo canto es / esfuracando as túas dúbidas. // Querida mamá: estou aprendendo a ladrar. // alguén me ve abríndome a queixada ata que a fendo e digo xa / xa ladro ou coma o can non non / coma Camille Claudel coma Camille Claudel coma Camille Claudel / coma Camille mamá no mármore / coma Camille / coma Walt Whitman Walter Benjamin vou mamá / vou deica ti / vou eu vou / outa / outa / ouh...
(Olga Novo. A cousa vermella. A Coruña, Espiral Maior, 2004)
(Gracías, Olga, por recitar Os líquidos íntimos)

 
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