jueves, 10 de diciembre de 2009

Oscuras promesas

Como Orfeo toco yo
en las cuerdas de la vida la muerte
y la belleza de la tierra
en tus ojos, que le administran al cielo
no sé que oscuras promesas
no olvides la mañana que de repente
tu lecho y el clavel
que duermen sobre tu corazón
amanecieron mojados por el rocío
viste el río de aguas oscuras
pasar por ti
en la cuerda del silencio
tendido sobre la ola de sangre
toco yo tu sonoro corazón
tus rizos se convirtieron
en el cabello sombrío de la noche
la negra oscuridad modela
tu rostro en flecos
y yo no te pertenezco a ti
los dos nos lamentamos ahora
pero como Orfeo reconozco
en el lado de la muerte la vida,
y vislumbro
el azul en tus ojos cerrados para siempre.
(Ingeborg Bachmann. Traducción de Jaime de la Gracia. Revista Arquitrave, 3 de diciembre de 2002)