jueves, 4 de junio de 2009

En mi cuarto


En mi cuarto, sin nadie,
paso un dedo muy lento
sobre la carne sola
de mis labios. Aún jóvenes
ya es rara su sonrisa,
los aprieta el silencio,
su fuego quieto duerme
o se exhala, impotente,
contra el aire vacío.
Un día no lejano,
no temblará su carne.
Tal vez maduren cosas
del alma, con los años,
para que ellos las digan
desde su sequedad.
Hoy ya solos, mañana
marchitos, en el fin
silenciosos;
labios por donde mana
o arde la vida, lento
mi dedo os acaricia,
descubre casi un ruego
esta noche
en vuestra carne sola.

(Ricardo Defargues. Antología (1960-2004).
Sevilla, Renacimiento, 2004.
Edward Hopper. Habitación de hotel, 1931.
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid)