jueves, 5 de febrero de 2009

Violeta


Un día como hoy de 1967 muere en Santiago de Chile por propia mano Violeta Parra. Incluimos un poema de su hermano Nicanor, la más célebre de las canciones de Violeta y un precioso homenaje de uno de nuestros músicos y poetas mejores, Luís Pastor.
Dulce vecina de la verde selva / Huésped eterno del abril florido / Grande enemiga de la zarzamora / Violeta Parra // Jardinera locera costurera / Bailarina del agua transparente / Árbol lleno de pájaros cantores/ Violeta Parra. // Has recorrido toda la comarca / Desenterrando cántaros de greda / Y liberando pájaros cautivos / Entre las ramas. / Preocupada siempre de los otros / Cuando no del sobrino de la tía / Cuándo vas a acordarte de ti misma / Viola piadosa. // Tu dolor es un círculo infinito / Que no comienza ni termina nunca / Pero tú te sobrepones a todo / Viola admirable. // (...) Ni bandurri ni tenca ni zorzal / Ni codorniza libre ni cautiva / Tú solamente tú tres veces tú / Ave del paraíso terrenal. / Charagüilla gaviota de agua dulce / Todos los adjetivos se hacen pocos / Todos los sustantivos se hacen pocos /Para nombrarte. // Poesía pintura agricultura / Todo lo haces a las mil maravillas / Sin el menor esfuerzo / Como quien se bebe una copa de vino // Pero los secretarios no te quieren / Y te cierran la puerta de tu casa / Y te declaran la guerra a muerte / Viola doliente. // Porque tú no te vistes de payaso / Porque tú no te compras ni te vendes / Porque hablas la lengua de la tierra / Viola chilensis. // ¡Porque tú los aclaras en el acto! // Cómo van a quererte me pregunto / Cuando son unos tristes funcionarios / Grises como las piedras del desierto / ¿No te parece? // En cambio tú Violeta de los Andes / Flor de la cordillera de la costa / Eres un manantial inagotable / De vida humana. // Tu corazón se abre cuando quiere / Tu voluntad se cierra cuando quiere / Y tu salud navega cuando quiere /Aguas arriba. // Basta que tú los llames por sus nombres / Para que los colores y las formas / Se levanten y anden como Lázaro / En cuerpo y alma. // ¡Nadie puede quedarse cuando tú / Cantas a media voz o cuando gritas / Como si te estuvieran degollando / Viola volcánica! // (...) Rayos son los que salen de tu voz / Hacia los cuatro puntos cardinales / Vendimiadora ardiente de ojos negros / Violeta Parra. // Se te acusa de esto y de lo otro / Yo te conozco y digo quién eres / ¡Oh corderillo disfrazado de lobo! / Violeta Parra. // Yo te conozco bien hermana vieja / Norte y sur del país atormentado / Valparaíso hundido para arriba / ¡Isla de Pascua! // (...) Para verte mejor cierro los ojos / Y retrocedo a los días felices / ¿Sabes lo que estoy viendo? / Tu delantal estampado de maqui. // Pero yo no confío en las palabras /¿Por qué no te levantas de la tumba / A cantar a bailar a navegar / En tu guitarra? // Cántame una canción inolvidable / Una canción que no termine nunca / Una canción no más una canción / Es lo que pido. // Qué te cuesta mujer árbol florido / Álzate en cuerpo y alma del sepulcro / y haz estallar las piedras con tu voz / Violeta Parra // Esto es lo que quería decirte / Continúa tejiendo tus alambres / Tus ponchos araucanos / Tus cantaritos de Quinchamalí // Continúa puliendo noche y día / Tus tolomiros de madera sagrada / Sin aflicción sin lágrimas inútiles // O si quieres con lágrimas ardientes / Y recuerda que eres / Un corderillo disfrazado de lobo.
(Nicanor Parra: "En defensa de Violeta Parra", en Obra gruesa. Santiago de Chile, Universitaria, 1969; Violeta Parra: “Gracias a la vida”: http://www.youtube.com/watch?v=UW3IgDs-NnA
Luís Pastor: “Mariposa de noviembre”, en Pásalo, 52 PM 16, y en Dúos, SONY BMG: http://www.youtube.com/watch?v=xY9yiQK8P9g).