jueves, 9 de abril de 2026

La Pili

¿Mi grado de paciencia? Pues muy alto, pero hay días que por lo que sea, pues no. Ayer sin ir más lejos me pasó algo la mar de raro: quise que hubiera muchas muertes. Bueno, no sé si son muchas: entre 20 y 23; la inexactitud se debe a que dos compañeros estaban de baja y otro se había cogido un moscoso (luego me salieron las cuentas). Apuntarme al gimnasio después de Navidades me vino fenomenal. Joder, Pili, putos brazacos, eso me decía a mí misma mientras les daba con el hacha. Era como cortar gorrinos. Juro por Dios que se lo tenían merecido. Qué putos brazacos, y qué puto abdomen, y qué putos glúteos; estoy que lo parto. Benditas sean las mancuerdas. Joder, como si fueran pura mantequilla. Pa´lante, Pili, tú siempre pa´lante. Eso es lo que yo me digo. Por lo demás, pues bien, qué quieres que te diga.

(Fernando Nombela. Gente con la que me cruzo por la calle un día sí y otro tampoco. Imagen: Calle Doña Teresa Enríquez, Torrijos, Toledo)

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