jueves, 13 de octubre de 2016

Dylaniana o de los nombres de Cristo


Recupero, pues pierdo la vergüenza en días de celebración, un texto que subí al blog en 2008 (Verano dylaniano o de los nombres de Cristo ) y que ya entonces formaba parte de un libro que se publicaría tiempo después: Soñé la muerte y otros poetas (Madrid, El sastre de Apollinaire, 2011). El texto es malo (sólo es un homenaje o medallón, entre dadá y be-bop), la foto lo es aún más, pero entonces poco importaba: aquel año murieron varios amigos. También había perdido una casa y un amor. (Y seguí creyendo –bendito sea-- en Bob).

“Rober Allen Zimmerman
Robert Allen Dylan Thomas Zimmerman
Robert Allen Dylan Thomas
Bob Allen Dylan
Bob Dylan
Bob
God
God Dylan
(demasiado fácil,
blasfemia consentida)

Creo en Bob

Creo en los últimos poetas
de un país arrasado

hicimos nuestros
los daguerrotivos de los bosques en llamas de abril
y los senderos cóncavos
de los ángeles atormentados de la desolación
te veo en la portada del Freewheleelin´ paseando con Suze Rotolo en el Greenwich Village

Bob Dylan in love

fernando nombela es una casa con muchas puertas
algunas conducen irremediablemente a la alegría
otras te echan en brazos
de la perdición
pero yo creo en Bob

además de las primeras ediciones de los poetas salvajes
aquella chica que tuve que echar de casa se me llevó tus vinilos
y los del Be Bop
de Charlie Parker y Gillespie y de Lady Day y Thelonius Monk
y Miles y John Coltrane y Van Morrison y Tom Waits y Robert Johnson y Chet Baker
y los Zeppelin y Hendrix y Leonard Cohen y Nick Cave y los Stooges de Iggy Pop

y seguí creyendo en Bob

sólo hay dos caminos
y algunos días ambos conducen
a la desolación