martes, 6 de octubre de 2015

Laberinto


El laberinto es la defensa mágica de un centro, de un tesoro, de una significación. Sólo se puede entrar en él mediante un rito iniciático, tal como nos lo propone la leyenda de Teseo. Ese simbolismo es el modelo de la existencia humana que se enfrenta a numerosas pruebas para avanzar hacia su propio centro, hacia sí misma, hacia el atman, como dicen en la India. Muchas veces he tenido conciencia de salir de un laberinto después de haber encontrado su hilo conductor en medio de la adversidad. Todos hemos conocido esa experiencia. Pero debo añadir que la vida no está hecha de un solo laberinto. La prueba se repite una y otra vez.

(Mircea Eliade. La prueba del laberinto. Traducción de Jesús Valiente Malla. Madrid, Cristianidad, 1980. Imagen: detalle de Teseo y el Minotauro, 1500, del “Maestro dei Tavarnelle” o “dei Ovidio” o “dei Cassoni Campana”)