viernes, 13 de marzo de 2015

Televisión y literatura


El hechizo de la pequeña pantalla marcó muchas biografías intelectuales aunque, en una actitud a la defensiva y de desconfianza permanente frente a la televisión única de la dictadura, pocos novelistas se hayan atrevido a reconocerlo, y menos con la franqueza con que luego lo haría Muñoz Molina, al recordar que «en mayo del 68 nos quedábamos hasta las tantas mirando la televisión…»

Pero lo que sí fue una evidencia para los novelistas posteriores, apenas fue objeto de algunos títulos de época relativos a las virtualidades del medio. Incluso la crítica de televisión fue desdeñada por las grandes revistas de la Transición para quedar relegada al órgano oficial Tele-Programa.

Con todo, la televisión de comienzos de la Transición resultó ser una aliada excepcional de la novela a la hora de ganar lectores, de reactivar nuevos gustos narrativos y, en definitiva, de despertar un inusitado interés por la realidad inmediata e incluso de modificar la manera de percibir los acontecimientos que estaban sucediendo en España.”

(José Luis Calvo Carilla. “Contextos discursivos audiovisuales de la novela española de la Transición” (2008), en Antonio Ansón et alii. “Televisión y Literatura en la España de la Transición (1973-1982)”. Zaragoza, Institución “Fernando el Católico”, 2010)