viernes, 31 de octubre de 2014

Nuestra parte


PRAXÁGORA: (A los espectadores.) Pues bien; que nadie me contradiga ni interrumpa antes de conocer mi sistema y de haberme oído. Quiero que todos los bienes sean comunes, y que todos tengan igual parte en ellos y vivan de los mismos; que no sea éste rico y aquél pobre; que no cultive uno un inmenso campo y otro no tenga donde sepultar su cadáver; que no haya quien lleve cien esclavos y quien carezca de un solo servicio; en una palabra: establezco una vida común e igual para todos.
BLÉPIRO: ¿Cómo podrá ser común a todos?
PRAXÁGORA: (Con un movimiento de impaciencia.) Comiendo tu estiércol antes que yo.
BLÉPIRO: ¿También será común el estiércol?

(Aristófanes. La Asamblea de mujeres. Introducción, traducción y notas de Luis M. Macia Aparicio. Madrid, Ediciones Clásicas, 1996)

BLÉPIRO: ¡Eh tú, Praxágora! ¿de dónde vienes?
PRAXÁGORA: ¿A ti qué te importa?