lunes, 29 de octubre de 2012

Tres poemas de Idoia Arbillaga


EL BAÚL INVISIBLE
Te llevo dentro
como el aullido fiero que prende la noche,
incendios de agua.
Como se filtra el mar en la arena del fondo
y seduce trigales detrás de la playa.
Te llevo dentro,
como un sueño brumoso
que nunca consigues poder recordar;
un sueño de tierra cosido en el alma,
marfiles quemados humean su hechizo.
Como un sendero oscuro perdido en mi sangre,
un tren estancado,
vagones sin leña.
Como el beso-sabor que alivia cicatrices,
carne de injerto que no se desprende.
Como el niño que grita contra el precipicio
o el precipicio mismo
llenando su boca.
Como el líquido mar que no puede enjaularse
o esa luna valiente se enfrenta al día.
Como el fuego en las yemas,
sin que pueda apartarme.
Secreto de rocas
rasgando mi piel:
te llevo dentro.
LAIO
Al lobo del corazón le clavaré pensamientos,
lo pisaré con razones que fustiguen su pelaje.
Escarcha de ahogados y burbuja de titanio
que forja el dolor,
gemelos que han nacido muertos.
Tristeza en tus ojos, con su trocito de infierno,
cuando sumergirse en el otro no es escapatoria.
El eterno amor de sombra se hace hueco en mi desván
pues dejaste un rescoldo encendido en mi mano.
Rudeza de paloma mutilada, yo no cazo mariposas,
hecha soy de su polen.
Hoy es un día extraño, el musgo del fondo del lago
flota dormido, brumoso.
No me rindo.
Como la loba hambrienta que se pierde en el páramo
aullaré ante tu piel.
EL BESO SOLITARIO
Primero señales tiernas en las esquinas del cuerpo,
reconocer las dunas, dorado escurridizo,
con el pulso del agua entre los dedos.
Una inmersión al fondo de mi mundo
con la receta antigua apretada en la mano,
unos acordes suaves
entre el cobre espeso.
Quiero esperar a ciegas muy despacio
y presentir el agua que se crispa,
y remover las brasas que se pierden.
Quiero que rinda al alma el oleaje
mientras me venzo sola,
mientras me pierdo al fondo de mi túnel
con el sabor salado del solitario beso.
(Idoia Arbillaga. Pecios sin nombre.
Prólogo de Ángel Luis Prieto de Paula.
Madrid, Amargord, 2012).