miércoles, 25 de julio de 2012

Cinco poemas de Ana Martín Puigpelat


AÚN NO

COMIENZA el mes del calor, el mes en que las amapolas mueren y a mí me da por nacer.

Tú estás ahí, brindándome el cuidado y la paciencia.

Ignoro lo que ocupa el resto de tu día pero ya sé que nos has matado a nadie.

Intuyo que te están manipulando, esa extraña luz que ahora vivimos.

Inventas una frase para mí y una especial manera de mirar.

No sé lo que me pasa, me canso de la lucha.

Esta noche no voy a cerrar las puertas.

HACE ya muchas horas que no ahogo los suspiros, se quedan a vivir en una línea como si una cadena de viento envolviera el transcurrir atroz de lo lejano.

Un pañuelo azulado en mi garganta, la solución de fuego, es pimienta empujando aliento y la vergüenza, suspiros de arrebol tras tu fiel perpetuum mobile.

Ay… aún no, no,

aún no puedo nombrarte,
aún no puedo nombrar ese matiz perfecto del color que destila mi mirada justo antes de cerrar los ojos.

EL MAPA de mi cuerpo

tiene mares aislados unidos por la fragilidad de un azul hilo silencioso.

Los nudos de ese hilo se deshacen al paso al seísmo de una lágrima, un pedazo de sal que brota en roca, allá en la primavera de un latido.

El mapa de mi cuerpo
delimita al norte con las ganas sofocadas y al sur con el recuerdo detenido.

UNA MUJER canta o llora y no conozco ni su nombre.

El viento trae el murmullo de su queja, no se distinguen verbos.

Aún no, aún no quiero, no quiero distinguir un claroscuro, no quiero saber dónde ese dolor será flor de belleza.

Aún no.

No conozco su nombre

pero podría ser yo misma.

RESPIRAS a mi lado, me han rozado tus manos por la espalda y he encontrado en tus ojos arena del reloj que acaba el tiempo.

Quizá mañana al despertar,
quizá la noche,
quizá el café del desayuno,
quizá no entiendo nada de mi boca,
quizá se marche ya,
quizá encuentre motivo o aparejo,
quizá alguna palabra…
Es tu respiración principio de mis dudas.

(Ana Martín Puigpelat. Lyon, 1943.
Estudio crítico de Philippe Merlo Morat.
Madrid, El sastre de Apollinaire, 2011).

Y NO TE DARÉ UN BESO, AÚN NO,
SERÍA UN RIESGO ABSURDO POR MI PARTE,
DESNUDARME LOS LABIOS.