viernes, 10 de junio de 2011

Cada cuatro años nace una poeta suicida


A Sexton, Plath y Pizarnik.
Nacidas en 1928, 1932 y 1936

Cada cuatro años la muerte
abre la llave del gas de una cocina,
se fuma un cigarrillo en el sofá y espera.

Otras veces enciende el motor de un automóvil
dentro del garaje
y canta Chair in the Sky,
un poco de jazz no despertará
a las muñecas recién maquilladas, piensa.

Cada cuatro años la muerte toma
anfetaminas para adelgazar,
pero se le pasa un poco la mano
y ya no despierta.

No se pone triste, ni alegre, ni neurótica, no,
pero cada cuatro años
la muerte amanece lúgubre
y observa la tarde roja
desde una ventana.
Alguien trata de invocarme, dice,
y cierra amargamente los ojos.

A mí me da pesar, no sé,
es como si ella quisiera decirnos
o contarnos algo desde su delgado rostro blanco,
como si estuviera cansada de estrangular mujeres.
Yo la conozco muy poco,
pero me consta aborrece su funéreo oficio.
Últimamente la han visto respirar
cierto aire suicida.

Cada cuatro años a la muerte
se le irritan los ojos,
sabemos que ha llorado, lo sabemos,
pero callamos,
sabemos también que busca algún vientre
y como ella no tiene el privilegio
de la carne materna
aferra entonces sus fríos y delgados dedos
en el primer ombligo que encuentra.

Por eso cada cuatro años algunas niñas
ya vienen muertas.

(Francisco Ruiz Udiel, en Retrato de poeta con joven errante: muestra de poesía nicaragüense escrita por jóvenes (2000-2005). Compilación de Francisco Ruiz Udiel y Ulises Juárez Polanco. Managua, Ediciones Internacionales, 2005. También en VV. AA. La poesía del siglo XX en Nicaragua (Edición de Daniel Rodríguez Moya. Madrid, Visor, 2010) y en Poesía ante la incertidumbre. Antología (Nuevos poetas en español). Madrid, Visor, 2011. NOTA: Francisco Ruiz Udiel se suicidó a los treinta y tres años en la madrugada del sábado 1 de enero de 2011)