jueves, 27 de enero de 2011

Rosas Blancas


La peor parte de todo,
la luz blanca del sol sobre el suelo pulido,
se pone en marcha
y entonces la ventana se cerró
y la noche termina y comienza de nuevo.
Su rostro se torna verde, sus ojos son verdes;
En el rincón oscuro suena “The Stars and Stripes Forever”.
Trato de describir para ti,]
pero no quieres escuchar, eres como el cisne.
No hay estrellas allí,
no hay barras,
sino el bastón de un ciego hurgando, por muy torpemente que
lo haga, en los rincones más íntimos de la casa.]
¡Nada puede ser dañado! ¡Noche y día están comenzando de 
nuevo!]
Así que aparta el libro,
las flores que guardabas para dar a alguien:
sólo la espuma blanca y colosal de la calle tiene alguna importancia,
las nuevas flores blancas que comienzan a brotar ahora.

(John Ashbery. El juramento de la pista de frontón. Traducción e introducción de Julio Mas Alcaraz. Lectura de Jordi Doce. Madrid, Calambur, Col. Poesía, 115, 2010)