jueves, 28 de octubre de 2010

De Else Lasker-Schüler a Gottfried Benn


Por eso riman mis labios
grandes dulzuras
en el trigo de nuestra mañana.
(Else Lasker-Schüler)

El destinatario de los poemas de amor de Elizabeth Lasker-Schüler fue Gottfried Benn. Elizabeth, judía en los religioso –léanse Stix, Mi pueblo, Baladas hebreas--, humillada de continuo y, en alguna ocasión, golpeada por los nazis, tuvo que huir a Suiza. Mientras todo esto ocurría –el amor y los poemas, la humillación y la violencia, el exilio y la locura--, Gottfried Benn, además de por su buen hacer como médico y poeta y su insultante antipatía, era de todos conocido por su afiliación sin fisuras al partido nacionalsocialista.

I

Robo en las noches
las rosas de tu boca,
que ninguna mujer te beba.

La que te abraza
me arranca lo que en mi sobrecogimiento
pinté en torno a tus miembros.

Soy el borde de tu camino,
la que te roza
cae desde lo alto.

¿Sientes mi vida entera
por todas partes
como orla distante?

II

Te he elegido
entre todas las estrellas.
Y esto despierta –una flor que escucha atenta
entre el zumbido de las hojas.

Nuestros labios quieren preparar la miel,
el resplandor de nuestras noches ha florecido.

Al brillo feliz de tu cuerpo
enciende sus cielos mi corazón.

Todos mis sueños penden de tu oro,
te he elegido entre todas las estrellas.

III

Tus besos oscurecen, sobre mi boca.
Ya no me quieres.

¡Y cómo viniste!
Azul a causa del paraíso.

En torno a tus más dulces fuentes
revoloteó mi corazón.
Ahora quiero maquillarlo,
igual que las prostitutas
colorean de rojo la rosa marchita de sus caderas.
Nuestros ojos están entornados,
como cielo agonizante

–ha envejecido la luna.
La noche no despertará.

Apenas te acuerdas de mí.
¿A dónde iré con mi corazón?

IV

Siempre mendigo ante tu alma;
¿Lo sabes?

(…)

Todo está muerto,
solos tú y yo no.

(Else Lasker-Schüler. “Escucha” (I), “El secreto a la noche” (II), “Estoy triste” (III) y versos de “A Giselbeer pagano” (IV), en Mi piano azul y otros poemas. Prólogo de Gottfried Benn. Traducción de Sonia Almau-Monblanc. Tarragona, Igitur, 2001. Imagen: calle del distrito berlinés Tempelhof-Schöneberg, al sur de la ciudad alemana).