jueves, 27 de mayo de 2010

Quemar los días


Los poetas, los escritores, los sabios y las voces de su tiempo, forman un coro, el himno que comparten es el mismo: los grandes y los pequeños se unen, lo hermoso vive, lo demás muere, y todo es absurdo excepto el honor, el amor y lo poco que el corazón conoce.
(James Salter. Quemar los días. Traducción de Isabel Ferrer Marrades. Barcelona, Salamandra, 2009)