lunes, 21 de julio de 2008

Autorretrato


Entre ordenador, lápiz y máquina de escribir / se me pasa la mitad del día. Algún día se convertirá en medio siglo. / Vivo en ciudades ajenas y a veces converso / con gente ajena sobre cosas que me son ajenas. / Escucho mucha música: Bach, Mahler, Chopin, Shostakovich. / En la música encuentro la fuerza, la debilidad y el dolor, los tres elementos. / El cuarto no tiene nombre. / Leo a poetas vivos y muertos, aprendo de ellos / tenacidad, fe y orgullo. Intento comprender / a los grandes filósofos -la mayoría de las veces consigo / captar tan sólo jirones de sus valiosos pensamientos. / Me gusta dar largos paseos por las calles de París / y mirar a mis prójimos, animados por la envidia, / la ira o el deseo; observar la moneda de plata / que pasa de mano en mano y lentamente pierde / su forma redonda (se borra el perfil del emperador). / A mi lado crecen árboles que no expresan nada, / salvo su verde perfección indiferente. / Aves negras caminan por los campos / siempre esperando algo, pacientes como viudas españolas.Ya no soy joven, mas sigue habiendo gente mayor que yo. / Me gusta el sueño profundo, cuando no estoy, / y correr en bici por caminos rurales, cuando álamos y casas / se difuminan como nubes con el buen tiempo. / A veces me dicen algo los cuadros en los museos / y la ironía se esfuma de repente. / Me encanta contemplar el rostro de mi mujer. / Cada semana, el domingo, llamo a mi padre. / Cada dos semanas me reúno con mis amigos, / de esta forma seguimos siendo fieles. / Mi país se liberó de un mal. Quisiera / que le siguiera aún otra liberación. / ¿Puedo aportar algo para ello? No lo sé. / No soy hijo de la mar, / como escribió sobre sí mismo Antonio Machado, / sino del aire, la menta y el violonchelo, / y no todos los caminos del alto mundo / se cruzan con los senderos de la vida que, de momento, / a mí me pertenece.
(Adam Zagajewski. Poemas escogidos.
Traducción de Elzbieta Bortkiewicz.
Selección y prólogo de Martín López-Vega.
Valencia, Pre-Textos, 2005)