viernes, 9 de enero de 2026

Amar

Amar es combatir, si dos se besan

el mundo cambia, encarnan los deseos,

el pensamiento encarna, brotan las alas

en las espaldas del esclavo, el mundo

es real y tangible, el vino es vino,

el pan vuelve a saber, el agua es agua,

amar es combatir, es abrir puertas,

dejar de ser fantasma con un número

a perpetua cadena condenado

por un amo sin rostro;

el mundo cambia

si dos se miran y se reconocen,

(Octavio Paz. Piedra de sol. México, FCE, 1957)

miércoles, 7 de enero de 2026

La felicidad del plural

En castellano, como en las demás lenguas románicas, contamos con el denominado “plural expresivo”, una figura lingüística que denota énfasis y cortesía; que tiene, por tanto, un valor más cualitativo que cuantitativo, y que a veces, porque queremos o por lo que sea, puede expresar pura felicidad. Comunica anhelos y sentimientos; puede mejorar nuestras vidas, e incluso les diría, si me apuran y me lo permiten, que hasta nos dota de una cierta profundidad. Decimos “muchas gracias” y no “mucha gracia”; decimos “saludos cordiales” y no “saludo cordial”; decimos “felices fiestas” y no “feliz fiesta”, decimos “felicidades” y no “felicidad”. Solemos “hacer las paces” con cierta frecuencia (menos mal); algunos se atreven a “cambiar de aires”, y a otros, mientras cambiamos de aires, nos da tiempo a quedar con los amigos para ver “los mundiales”, y nunca para ver "el mundial". Los más afortunados celebran “las bodas de oro”; los menos afortunados escuchan “mis más sinceras condolencias” cuando les ha abandonado la felicidad… Por favor, volvamos a darnos los “buenos días”, las “buenas tardes”, las “buenas noches”. Querámonos y respetémonos un poquito más. “Muchas gracias”. “Saludos cordiales”. “Buenas noches”.

[El motivo primero de este texto es que me resultan inapropiadas –no me extenderé sobre los porqués- expresiones tales “buen día”, “buena tarde” o “buena noche”]

sábado, 3 de enero de 2026

Tu presencia

Después de tanto tiempo

--lo que tardas en ir
y volver de la cocina
al comedor contiguo--

tu presencia

--brilla en tu mano
como antorcha prendida
un vaso de agua--

me recuerda
cuán bello
podría ser el mundo

(FN)

viernes, 2 de enero de 2026

Brindis

31/12/47

2.30 de la madrugada

Mi brindis de Año Nuevo: por todos los demonios, lujurias, pasiones, codicias, envidias, odios, extraños deseos, enemigos espectrales y reales, el ejército de recuerdos, con los que batallo; ojalá nunca me den tregua.

(Patricia Highsmith. Diarios y cuadernos 1941-1995. Edición y prólogo de Anna von Planta. Epílogo de Joan Schenkar. Barcelona, Anagrama, 2022; página 532)

martes, 30 de diciembre de 2025

Yo ya no

Yo ya no lloro...

Ni siquiera cuando recuerdo

lo que aún me queda por llorar.

(José Hierro. Cuaderno de Nueva York

Madrid, Hiperión, 1998)

lunes, 29 de diciembre de 2025

Orillas

Quien se sienta a la orilla de las cosas

resplandece de cosas sin orillas.

(Ida Vitale, “Verano”, en Jardín de sílice, recogido en Poesía completa (1980-2015). Barcelona, Tusquets, 2015)

viernes, 26 de diciembre de 2025

Lejanía

A veces ella se contemplaba a lo lejos,

prendida del centro accesible e inaccesible

de las palabras este y oeste, norte y sur.