martes, 25 de julio de 2017

Jesús/ Quignard


Jesús se suicidó. Jesús dice en San Juan X, 18: “Mi vida nadie me la quita (nemo tollit eam a me vitam) sino que yo mismo me desprendo de ella (sed ego pono aeam a me ipso) porque tengo el poder de tomarla (et potestatem habeo ponendi eam). En el griego de Juan, Jesús dice, de modo más violento todavía: “Nadie puede arrancarme mi psyché. Sólo yo soy capaz de tomar mi alma”.

(Pascal Quignard. La barca silenciosa. Traducción de Meritxell Martínez. Buenos Aires, El cuenco de plata, 2010, página 18)