martes, 1 de marzo de 2016

Ese soy yo


Si hay un amante en el mundo, oh musulmanes, ése soy yo.
Si hay un creyente o un eremita cristiano, ése soy yo.
Las heces del vino, el copero, el trovador, el arpa y la música,
el amante, la vela, la bebida y la alegría del bebedor, ése soy yo.

Los setenta y dos credos y sectas del mundo no existen:
juro ante Dios que todo credo y toda secta están en mí.
Tierra, aire, agua y fuego, y hasta el cuerpo y el alma,
la verdad, la mentira, lo bueno y lo malo, lo sencillo y lo difícil
desde el principio hasta el fin,
el saber y el aprender, el ascetismo, la piedad y la fe, todo eso soy yo.

El fuego infernal, podéis estar seguros, con sus limbos flamígeros,
sí; y el Paraíso y el Edén y las huríes,
la tierra y el cielo y todo cuanto contienen,
ángeles, genios y humanidad, todo eso soy yo.

(Yalal ad-Din Muhammad RUMÍ (1207-1273), en Idries Shah. Los sufíes. Traducción de Pilar Giralt Gorina. Introducción de Robert Graves. Barcelona, Luis de Caralt Editor, 1975)