martes, 23 de noviembre de 2010

Historia de una pasión


Sé que hubo un día en que supe que era la poesía lo que más me importaba, lo que más me importaría en la vida. La poesía en su sentido más amplio y desaforado, la ebriedad sin tiempo de una boca amada, el aroma de un eucaliptus, el laberinto interno de tu reloj de cuarzo, de tu procesador de datos, un atardecer, un gol, un sorbete de curaba, una voz familiar, Mozart, entender una cosa nueva, una crema de ostras, el galope de un caballo, en fin, tantas cosas que son la poesía en su más amplio sentido. Y luego, también, más tarde, digamos en 1962 o 1963, la pasión en su sentido más amplio, o sea, la capacidad de alucinar con la palabra escrita.

(Darío Jaramillo Agudelo. Historia de una pasión. Valencia, Pre-Textos, 2006. Imagen: fotografía de Jean Loup Sieff)