miércoles, 12 de mayo de 2010

Diatriba contra el oficio poético o nuevos y reveladores datos sobre la inutilidad de la poesía, por Rafael Escobar Sánchez


En el S.XIII, San Francisco de Asís,
Anarquista inconsciente de sí mismo,
Dio otra vuelta de tuerca a la heterodoxia espiritual
Como inventor del milagro estético, dudosamente utilitario,
Y es que antes del místico de Perugia,
Los prodigios eran un protocolo de insufrible pragmatismo:
Que si la tormenta me ha destrozado la techumbre del granero,
Que si mi hija tiene pústulas rojas en la boca,
Que si me he muerto,
Toda una usurpación burda e interesada de las potencias divinas
Como si Dios fuera un papá barrigudo y dominguero
Que mata el tiempo con ñapas, con chapuzas de bricolaje
Para los inoperantes niños de sus ojos,
Pero el buen padrecito no: dialogar con los peces del lago Rieti,
cantar a dúo con las cigarras, hacer hablar a los pájaros….
¿cómo, a cuento de qué
ese despilfarro gratuito de efectos mágicos,
de poderes ultraterrenos que mejor podrían invertirse
en multiplicar honra y patrimonio?.
Porque es bello.
Se convirtió Francisco así, siglos antes que San Juan de la Cruz,
En el primer reivindicador de la dignidad de lo inservible,
Y detrás de él vinimos todos los demás,
Los poetas cenizos que ofendemos la memoria colectiva,
la democracia y el sentido común,
Con apuntes terribles sobre el cierzo que nadie nos pidió,
Cúlpenlo a él, pues, y déjennos tranquilos,
fabulando nuestros cantos de sirena para no advertir
Que hace tiempo nos travestimos en tan nadie
Que ningún poder se toma ya la molestia de asesinarnos.
(Rafael Escobar Sánchez. Todo el mundo debería ser apedreado. XXV Premio de Poesía Joaquín Benito de Lucas. Talavera de la Reina, Ayuntamiento de Talavera de la Reina, Colección Melibea, nº 116,  2010)