viernes, 8 de mayo de 2009

José Emilio Pacheco

ALTA TRAICIÓN: No amo mi patria. / Su fulgor abstracto / es inasible. / Pero (aunque suene mal) / daría la vidapor diez lugares suyos, / cierta gente, / puertos, bosques de pinos, / fortalezas, / una ciudad deshecha, / gris, monstruosa,varias figuras de su historia, / montañas-y tres o cuatro ríos.
INDESEABLE: No me deja pasar el guardia. / He traspasado el límite de edad. / Provengo de un país que ya no existe. / Mis papeles no están en orden. / Me falta un sello. / Necesito otra firma. / No hablo el idioma. / No tengo cuenta en el banco. / Reprobé el examen de admisión. / Cancelaron mi puesto en la gran fábrica. / Me desemplearon hoy y para siempre. / Carezco por completo de influencias. / Llevo aquí en este mundo largo tiempo. / Y nuestros amos dicen que ya es hora / de callarme y hundirme en la basura.
MEMORIA: No tomes muy en serio / lo que te dice la memoria. / A lo mejor no hubo esa tarde. / Quizá todo fue autoengaño. / La gran pasión / sólo existió en tu deseo. / Quién te dice que no te está contando ficciones / para alargar la prórroga del fin / y sugerir que todo esto / tuvo al menos algún sentido.
ÉXODO: En lo alto del día / eres aquel que vuelve / a borrar de la arena la oquedad de su paso; / el miserable héroe que escapó del combate / y apoyado en su escudo mira arder la derrota; / el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo / para que el mar no arroje su cadáver a solas; / el perpetuo exiliado que en el desierto mira / crecer hondas ciudades que en el sol retroceden; / el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto / el que escucha en el alba cantar un gallo y otro / porque las profecías se están cumpliendo: atónito / y sin embargo cierto de haber negado todo; / el que abre la mano / y recibe la noche.
EL SILENCIO: La silenciosa noche. Aquí en el bosque / no distingo rumores, no, de ninguna especie. / Los gusanos trabajan. / Los pájaros de presa hacen lo suyo / (seguramente). / Pero no escucho nada. / Sólo el silencio que da miedo. Tan raro, / tan raro, tan escaso se ha vuelto en este mundo / que ya nadie se acuerda como suena, / ya nadie quiere / estar consigo mismo un instante. / Mañana / dejaremos de nuevo la verdadera vida para / mañana. / No asco de ser ni pesadumbre de estar vivo: extrañeza de hallarse aquí y ahora en esta hora tan muda. / Silencio en este bosque, en esta casa / a la mitad del bosque. / ¿Se habrá acabado el mundo?