martes, 5 de febrero de 2008

Con don Estrafalario y don Carnal otro Martes de Carnaval

Desque vino el día del plazo señalado,
vino don Carnal, que ante estava esforçado,
de gentes muy guarnidas muy bien acompañado,
seríe don Alexandre de tal real pagado.
(Juan Ruiz-Arcipreste de Hita.
Libro de buen amor).

Reservamos nuestras burlas para aquello que nos es semejante. Mi estética es una superación del dolor y de la risa, como deben ser las conversaciones de los muertos, al contarse historias de los vivos. Yo quisiera ver este mundo con la perspectiva de la otra ribera. Shakespeare rima con el latido de su corazón, el corazón de Otelo: se desdobla en los celos del Moro; creador y criatura son del mismo barro humano. En tanto ese Bululú, ni un solo momento deja de considerarse superior, por naturaleza, a los muñecos de su tabanque. Tiene una dignidad demiúrgica.

(Don Ramón María del Valle-Inclán.
Prólogo a Los cuernos de don Friolera, en
Martes de carnaval. Esperpentos. Edición
de Ricardo Senabre. Madrid, Espasa-Calpe, 1990)