sábado, 30 de julio de 2016

Decencia cotidiana


Un paseo por el Museo del Prado nos recuerda lo bien que comprendieron los maestros antiguos (Goya, Velázquez, El Greco), cuál era su oficio --posibilidades, dudas y certezas— y cuál era, parafraseando a Auden, su lugar en el mundo.

(…)

Esa  “decencia cotidiana” que refiere Eugenio Montale en un poema cuando habla de aquellos maestros que tuvo en la infancia, y que encontramos en los personajes humildes de Goya, El Greco y Velázquez, retratados no ya como si fueran papas y santos, reinas y príncipes, sino como personas. Esa decencia cotidiana, en la que nací y fui criado, es la que yo busco.


(Del libro Mensajes, incluido parcialmente en Soñé la muerte y otros poetas. Madrid, El sastre de Apollinaire, 2011)