viernes, 18 de enero de 2008

Ada

A mi gata Ada,
que hoy cumple un año,
este diminuto
airecillo infantil.
You now have learned enough to see
That Cats are much like you and me.
(Thomas Stearns Eliot)
Los estados de la materia son cuatro:
líquido, sólido, gaseoso y gato.
(Darío Jaramillo Agudelo)
Sorbito de rocío,
pétalo olvidado de perfecta flor,
cielo de chocolate
cubierto de barquillos;
lo sabes, no lo sabes:
eres Ada o el ardor.
Ada ardiente, ardorosa
Ada, en celo siempre, siempre en celada
buscas al Duque de Veen,
aristogato que huye,
blanquidorado y abundante en patas,
si tú le dices ven.
Patosa irreducible
que cae si escala y, al reír,
me emborrona en venganza
los libros y las ganas
de quererla otro año,
mi lapicerita feliz.
De noche, cerillita
encendida; de día,
suave latido, destello dormilón;
lo sabes, no lo sabes:
todo lo hace grande
tu pequeño corazón.
(NOTA: Nombre que quizá predijo, tal vez predestinó, la llamé Ada en homenaje a la nymphette nabokoviana de Ada o el ardor, amante de su hermano Van Veen, a quien emparento en un verso con Duque, mi otro gato --vid. la entrada del 21-III-2007--, hermoso y nobilísimo como aquella primera aurora de marzo que salvé y me salvó)