jueves, 13 de agosto de 2015

Por ser mujer


A la mujer se la agrede por ser mujer, no por ser novia, esposa, madre o ama de casa (…)

Debe visibilizarse el núcleo del problema y no ocultarlo. Y ese núcleo no es otro que la estructura sociocultural androcéntrica que asigna diferentes roles a hombres y mujeres, y sitúa a éstas en una posición de subordinación respecto de aquellos. Así debemos denominar a este tipo de violencia  “agresión a la mujer” o “violencia sobre la mujer” (…)

[lo que define al agresor] es su normalidad, hasta el punto que su perfil podría quedar resumido de forma gráfica en los siguientes elementos: hombre, varón de sexo masculino. (…)

[en un] sistema patriarcal no se puede concebir que se realicen una serie de medidas para recuperar a la víctima y socializarla sin hacer nada sobre el agresor ya que se consideraría como discriminatorio.

(Miguel Lorente Acosta. Mi marido me pega lo normal. Barcelona, Planeta, 2009; páginas 47, 48, 148 y 164 respectivamente)

Si hubiera que dar alguna definición universal de “mujer”, quizás podría decirse que es una x tal perteneciente a un conjunto cuyas actividades, sean las que fueren resultan comparativamente desvalorizadas de forma sistemática en relación a las que llevan a cabo los varones.

(Celia Amorós)