martes, 25 de agosto de 2015

Cielo


¡Oh cielo por encima de mí, tú puro! ¡Profundo! ¡Abismo de luz! … Arrojarme a  tu altura-- ¡esa es mi profundidad! Cobijarme en tu pureza-- ¡esa es mi inocencia!

(Friedrich Nietzsche. Así habló Zaratustra. Edición de Andrés Sánchez Pascual, Madrid, Alianza Editorial, 2003. Imagen: el cielo sobre Berlín)